martes, 14 de noviembre de 2017

...y esto se acabó, amigos.


Ahora que este viaje va terminando creo que es el momento indicado para sentarnos a hablar de él. Hasta ahora, todo mi discurso ha versado sobre el proceso en sí, el cómo se intentaba llegar a ese punto. Ahora, ese punto ya queda atrás, y son la experiencia y la distancia quienes hablan.

Ha sido un viaje intenso, extraño, liberador. Nadie me pidió que lo hiciera, y nadie me dijo lo contrario, muchos me escuchaban como el loco que quiere atravesar el mar con una barca a remos, simplemente decidí hacerlo y montar toda una película a su alrededor. Película que terminó con su presentación rodeado de amigos, de los de verdad, de los que siempre están ahí pase lo que pase. De esos que están cuando sufres pero también cuando quieres contar algo. De esos en los que veías en sus ojos el brillo del orgullo y satisfacción de que su amigo o su hijo o su primo… estuviera allí delante, en un precioso patio andaluz rodeado de historia y enredaderas, reuniéndolos a todos para dar su pequeño aporte al mundo, un mundo que rara vez se para a escuchar, pero que ese día, sin duda, lo hizo.

"Javistone, Diez años de Blog & Rock", el proyecto, se inició como homenaje al blog y a todo lo que ha representado para el que suscribe. Diversión, intensidad y sobre todo una ventana al mundo donde antes no había nada. Algo que terminó convirtiéndose en algo más, una especie de ser independiente que cobró vida propia y a través suya empujó a su propio creador, enfrentándole a decenas de momentos en los que estuvo a punto de tirar la toalla. Y a momentos en los que apenas se reconocía a sí mismo consiguiendo ir mucho más lejos de lo que habría llegado a imaginar.

A finales de año y con una segunda edición en marcha en forma de pequeña tirada extra, puedo afirmar que ha sido un viaje maravilloso, en el que hay tantos momentos grabados a fuego que no sabría por dónde comenzar. Desde maquetar y maquetar con mi hija de dos años sentada en mi regazo como si desde su fuero interno hubiese querido observar ese lento y mágico proceso; el momento en que abrí las cajas con lágrimas en los ojos de emoción; las palabras con las que mi buen amigo Miguel me presentó aquella tarde; el tacto de cada página al pasarla y verme a mí mismo en ellas; la sensación de haber sido capaz de llevar adelante esta bendita locura sin más ánimo que el amor al arte; ver a Julio y Búho en escena simplemente por amistad; la cara de admiración de Lucía al sentarse a mi lado en la firma de ejemplares… y sobre todo, el orgullo de haber hecho lo que quería, tener un libro, mi libro.


Gracias a todos.


martes, 31 de octubre de 2017

Nace Rock Bottom Magazine, revista digital bimestral gratuita.


Pues sí, desde hoy y en adelante si las circunstancias así lo permiten, tendremos cada dos meses una edición de una nueva publicación, Rock Bottom Magazine es el nombre de artefacto, una revista hecha por y para fans, unos cuantos amigos de distintas partes del mundo que se han juntado para confeccionarla. Tan sencillo como descargar y leer. En un formato pensado sobre todo para tablets, en RBM trataremos de dejarnos ir sin ningún tipo de premisa inicial más allá de pasarlo bien escribiendo y publicando. Y claro está, esperando que los lectores disfruten como lo hacemos nosotros. 

Las publicaciones se descargarán desde Rock Bottom Magazine cada dos meses aunque también lo publicaré por aquí, para que no se me despiste nadie. 

De entrada, tenemos a todo un Eric Oblander entrevistado por un servidor reinando por todo lo alto en portada, hablando sobre su nuevo disco, la terrible gira con Erocktika y la dura pérdida de Elyse de Raging Slab.


Para descargar pinchar en la imagen.

Pasen y vean... pasen y vean. Pero sobre todo...lean!

martes, 17 de octubre de 2017

Sarah Shook & The Disamers: “Sidelong”.


Una de las sorpresas de la temporada, accidentalmente (como suele pasar con las mejores cosas de la vida) ha llegado a mis oídos el primer trabajo de esta mujer de Carolina del Norte. Música country pero actitud punk, lo hemos escuchado muchas veces, pero es así. Una chica proveniente de un hogar de la América profunda, familia ultraconservadora y un alma libre de las que se llevan por delante cualquier muro que le pongan. En “Sidelong” nos regala una espectacular colección de canciones que valen su peso en oro no solo por su actitud, que la tiene, a borbotones. Las canciones de Sarah son adictivas, canciones de carretera y barra de bar, los tipos de  Bloodshot Records (Lydia Loveless, Nikki Lane…) en Chicago lo debieron ver más que claro cuando “Sidelong” cayó en sus manos y decidieron apostar por él y darle una segunda oportunidad, desde cuyo momento Sarah ha estado girando sin parar por todo el mundo. 

No os dejéis engañar por el aspecto liviano de Sarah, esta mujer va sobrada de carisma y carácter, y su música te atrapa, os puedo asegurar que de la ingente cantidad de temas y grupos nuevos que llevo escuchando estas últimas semanas su voz y sus canciones han sobresalido de forma natural sobre todo lo demás. Ni los sonidos más fuertes o más densos han sido capaces de hacerle sombra a esta chica y a su música. No lo dudéis, Sarah tiene muchas cosas que contar y sabe cómo hacerlo. 




miércoles, 11 de octubre de 2017

La Big Rabia: Tangos de ultratumba desde Chile.


Desde Chile viene este intenso dúo, bolero denso y lúgubre, con un disco producido por Pedro de Dios (Guadalupe Plata/Pelo Mono), una colección de canciones de bar oscuro, vodevil y tango de ultratumba. Los conocí en el pasado Monkey Weekend celebrado en El Puerto de Santa María y me atraparon al instante. Tipos serios, sombríos, casi inexpresivos, pero músicos mayúsculos, la intensidad con la que dotan sus interpretaciones es de las que te hielan la sangre. Mención especial a la descomunal paleta de sonidos y ritmos que Iván Molina (Vaniv) es capaz de dotar a su batería, pocas veces había visto algo tan intenso a las baquetas y a la vez tan parco. Sebastián Orellana (Puñete) por su parte envuelve al oyente con su guitarra, a veces suave y a veces doliente, encajándola con una voz aterciopelada pero con mucha fuerza. “Dime” es un claro ejemplo, comienzas con una suavidad y una cadencia exquisita, los pies se te van solos cuando te das cuenta estás bailando un bolero denso e hiriente. Con una canción tan soberbia ya te han ganado. Con el corazón roto, pero ganado. En “Quiero paz” el ritmo sube aunque en realidad parece que has descendido a los infiernos con una cadencia que quiere jugar contigo, una especie de Screaming Jay Hawkins convertido en crooner latino de ultratumba cortejándote en la pista de baile… “alabado sea el señor!”, grita Puñete como si se tratara de un ritual invocando a los dioses del averno. En “No hay demonios” si no te han atrapado lo terminan de hacer, caes en sus redes por completo. Unas melodías matadoras, cadenciosas y tenebrosas, una especie de canto de amor, afilado y sinuoso, esa guitarra suena a gloria aquí. No hay duda que la elección de Pedro de Dios ha sido acertada, los parecidos estilísticos entre ellos es evidente. 

Un trabajo, en definitiva, excitante e intenso, una pequeña gran obra maestra esperando a que la descubras.

lunes, 25 de septiembre de 2017

The Teskey Brothers, soul añejo desde Melbourne.


Sin duda "Half mile harvest" de los australianos The Teskey Brothers es uno de los discos que coparán mi, habitualmente torpe, lista de mejores discos del año cuando a mediados de diciembre hagamos resumen de los trabajos que más nos hayan hecho disfrutar. Porque, amigos... lo único que se me ocurre al escuchar, una y otra vez, este trabajo es eso, disfrutar. Dos hermanos empapados del soul clásico, de los discos de Etta James o Sam Cooke y de aquellos colosos. 

Mucha clase, a borbotones, dadles una oportunidad, yo llevo semanas enganchado a ellos. 


  

viernes, 22 de septiembre de 2017

25 años del debut de Blind Melon.


Supongo que es inevitable esto de las efemérides a medida que te haces mayor, cumples años y lo vivido se queda perenne en el recuerdo, en un pasado al que a veces te permites volver de vez en cuando (o muy a menudo) o del que, con frecuencia, intentas huir inútilmente. Blind Melon publicaban tal día como hoy hace la friolera de 25 años su maravilloso disco de debut de título homónimo. Yo caí prendido al instante por el sonido de su hit-single "No rain", pero lo mejor estaba por venir, el conjunto de su obra era mucho más que ese pequeño gran himno hippy (pese a que no era precisamente una letra alegre), una mezcla entre los Jane's Adicction y Edie Brickell & New Bohemians, que representaba uno de los discos no ya de una época, sino de la vida de muchos de nosotros. Ese disco representa qué es la música y el rock para mí, espontaneidad, energía, sentimiento, honestidad, intensidad... "Soup", su continuación, fue otra obra maestra, y sin duda su futuro habría sido maravilloso, pero su debut siempre ha sido mi disco favorito de la banda de Shannon. 25 años y Blind Melon, banda y disco, siguen con nosotros, a nuestro lado, un viejo amigo que nunca te abandona. 

Los años pasan, pero "Blind Melon" sigue con nosotros. Como el primer día. La magia es lo que tiene, si le permites que exista, existe para siempre.

martes, 19 de septiembre de 2017

Presentación "JAVISTONE, DIEZ AÑOS DE BLOG & ROCK".


Finalmente llegó el momento de hacer la presentación oficial. El mal llamado "libro", ese artefacto llamado "Javistone, Diez años de blog & rock" será presentando oficialmente el próximo viernes 29 de Septiembre en el Tabanco Las Cuadras, precioso local situado en la jerezana plaza de la Asunción. Será algo tan aparatoso como todo lo que se hace por esta casa, a saber, habrá quien presente la velada (es lo único que aún está pendiente), luego yo soltaré un pequeño ladrillo, luego quien quiera podrá comprar el libro (no quedan demasiados, la verdad, la tirada de 50 al final va a quedarse corta) y si hay algún fetichista en la sala, pues haré la consabida firma de ejemplares, cosa que realmente me parece algo extrañísimo, no me imagino ahí sentado poniendo dedicatorias y firmas a los incautos que adquieran el artefacto, pero como comprenderéis, estaré más que encantado de hacerlo. 

Además, para que no todo sea malo, escucharme hablar y tal, tendremos la actuación ni más ni menos que de El Lobo en tu Puerta (dos de los tres, en realidad), en show acústico exclusivo. Luego nos tomaremos unas bebidas y echaremos el rato, como debe ser. 

Lo cierto es que me siento como un niño antes del día de Reyes, de eso se supone que va esto, ¿no? De pasárselo bien y disfrutar.

Respecto a si alguien estuviera interesado en conseguir el libro, comentar que hay dos formas, una es pidiéndolo a través de la Web de la Librería Agrícola Jerezana, en este enlace, y otra es directamente enviándome un email a mi correo javistone@javistone.com. El precio es de 15 €, más gastos de envío.


lunes, 28 de agosto de 2017

"Inerte", de Atavismo: Una invitación a elevar tu alma.



El término “Atavismo” hace referencia a la influencia de los antepasados, como si la existencia personal de cada uno fuera el resultado de de la unión de mimbres místicos provenientes de seres que habitaron mucho antes que nosotros y hubiesen dejado su sello en el subconsciente colectivo. Y si de algo está impregnada la música de Atavismo es de misticismo. Estamos en 2017, no hay industrial musical, no hay negocio, no hay canales, y sin embargo aparecen formaciones que elevan la música, el rock, al nivel de arte, profundo, onírico, casi trascendental. La música de Atavismo no te deja indiferente, porque te atrapa y te lleva, te arrastra tan lejos como tu propia imaginación sea capaz de dejarse llevar. Si con “Desintegración” llamaron la atención de muchos de nosotros, con “Inerte” consiguen ir más allá y desarrollar una paleta sónica que desprende personalidad y talento a borbotones.

Hace dos años en Sanlúcar pude asistir a un pequeño festival con bandas de la zona como The Shooters o Bourbon. Y entre medio se hacían un hueco los Atavismo, banda de la que había oído hablar hasta la saciedad, sobre todo de boca de mi amigo Manolo, de San Roque, toda una referencia en esto del rock & roll. Sus referencias eran altas, pero se quedó corto, presenciar aquel viaje cósmico en el que consisten los directos de Atavismo me dejó noqueado. Y desde entonces imposible olvidarse de ellos. Desintegración” ha sonado repetidamente en mis oídos, tanto desde el reproductor como en la memoria, la música de Atavismo se hace fuerte en tu cerebro y su eco suena y suena, como si fuera un mantra, liberador, místico, iniciático… Si en su primer trabajo había cierta cadencia hacia los tiempos medios y a sonidos envolventes, casi fantasmales (¿hay algo más profundamente bello que “Oceánica”? ¿No sientes la brisa y el olor a salitre?), en “Inerte” el pulso aumenta, la intensidad se eleva y se mezcla con nuevos sonidos, introduciendo sonidos claramente influenciados por su tierra, una Andalucía tan dejada de la mano de Dios (y del hombre) como desbordante de arte, arte que viene de la sangre, caliente siempre. En “Pan y dolor” parecen unos Triana revolucionados, un tema que casi duele, excesivo e intenso. En “El sueño” los Atavismo más progresivos te dejan exhaustos. En la “La Maldición del Zisco” suenan hipnóticos en uno de los (muchos) momentos intensos del disco. Difícil no dejarse atrapar por instantes como este. “Belleza cuatro” hace honor a su título, como si de una canción de cuna psicodélica se tratase, tanta belleza y tantos colores en una sola canción, de esas que quieres que no termine nunca, no quieres bajar de ella. Y sin embargo mi momento favorito del disco aún no ha llegado. Qué decir de “Volarás”… Majestuosa, densa… Épica e intensa, e igualmente excesiva, diez minutos de, más que una canción, una experiencia sónica. Atavismo no escatima en detalles para dotar a sus composiciones de infinitos vericuetos emocionales, si el trabajo hasta aquí ya es sobresaliente, en “Volarás” parecen dar un último salto más allá, más alto. Es imposible no caer rendido ante algo así, tanta belleza es imposible que te deje indiferente, esos coros, esa segunda voz de Sandra, esas letras que casi duelen, esa  guitarra hipnótica… Pasan los días y esos coros se han instalado en mi cabeza, no puedo (ni quiero) hacer que se vayan, vuelvo a ellos una y otra vez. Y no veo el momento de disfrutarla en directo, porque como dicen ellos mismo, volarás.

Atavismo no es sólo un grupo de rock, es una experiencia mística. E “Inerte” es su nueva invitación a elevar tu alma. No lo dejes pasar.




Nuevo disco de Jose Ignacio Lapido, "El alma dormida".


Gran noticia, Jose Ignacio Lapido, el maestro Lapido, nos ha sorprendido esta mañana con el anuncio de la publicación de su nuevo disco, "El alma dormida", para el próximo octubre. Muchas ganas de disfrutarlo. Gran interés en comprobar si su año con 091 ha podido influir de alguna forma en su sonido o en sus composiciones, pese a que Lapido contaba que las canciones ya las tenía compuestas antes de la gira con los cero. 

Contando los días.

viernes, 14 de julio de 2017

Wild Mojarras: Aire fresco en el Unusual Sherry Music, 2017.


El pasado viernes regresaba a las calles de Jerez el concurso que la bodega Sánchez Romate Hnos. tuvo la genial idea de comenzar a organizar el pasado año con mucho acierto y tino, auspiciado por su gama de productos Unusual Sherry. Uno que es músico (muy, muy aficionado) y consumidor obsesivo de música (muy, muy obsesivo), agradezco enormemente este tipo de actividades, desde ambas vertientes, desde la del músico (aficionado, lo he dicho ya, ¿verdad?) y como consumidor. Por desgracia la música en directo es algo que hace tiempo desapareció como elemento natural de la vida de la calle, tanto de noche como de día. En otras ciudades la música en la calle es algo cotidiano, desde ese artista callejero que se planta en mitad de una plaza a tocar, practicar, actuar en una palabra... como los que amenizan los negocios de restauración. Pero en España y especialmente el sur es algo que no se está acostumbrado a disfrutar, vete tú a saber por qué. Y sin embargo lo cierto es que la música forma parte de nuestra vida y el año pasado con la primera edición pudimos comprobar que en la sombra, más allá de las manifestaciones musicales a las que cada individuo puede acceder (poned las que queráis, antes eran los 40, luego Operación Triunfo… siempre habrá una corriente músico-cultural vectorizada para satisfacer el consumo comercial de la mayoría), hay una cantidad ingente de artistas que hacen música, que tocan instrumentos de todo tipo, que componen, que cantan y que tienen esa necesidad kármika de interpretar música. Curiosamente, y para regocijo de muchos de nosotros, el flamenco apenas ha hecho acto de presencia en estas actuaciones. Y no porque tenga nada en contra del flamenco, sino porque demuestra que en nuestra tierra hay mucho más que ese estilo, que hay mucha gente queriendo hacer cosas y simplemente no existen los canales necesarios para poder desarrollarlas.

En cualquier caso el pasado viernes comenzó la edición de 2017 de forma accidentada: La primera y tercera formación no aparecieron y apenas tuvimos que “conformarnos” con el dúo Wild Mojarras, y entrecomillo porque fue una auténtica maravilla. Uno no sabe qué se va a encontrar en cada actuación, así que esperas con ansia ver de qué palo va cada nueva actuación. Esta me encantó: Una chica con su voz y un oboe junto a un chico armado con su bajo eléctrico, sin más. Y si de entrada no parece que pudiera parecer atractivo, lo fue, sin duda. Ella tiene una voz fantástica, potente y negroide, toca el oboe con soltura (el nivel de ambos es muy alto) y sabe moverse con mucha gracia, y sabe llevar el peso de la actuación con mucha naturalidad. La sorpresa es que, pareciendo que harían interpretaciones clásicas e iniciando efectivamente con piezas barrocas, luego se lanzan con versiones fantásticas del “Psycho Killer” de Talking Heads (de dónde salen niños que escuchen a Talking Heads en 2017??? Bravo por ellos, joder!!), el “Ain't No Mountain High Enough” que popularizaron Marvin Gaye y Tammi Terrell… con el reciente éxito de Meghan TrainorAll About That Bass” y como sorpresa final una versión jazzy BRUTAL del “Sweet Dreams” de Eurythmics. ¿Qué más se puede pedir? Cuando pasaron por mi mesa les di la enhorabuena y les dije lo que pensaba, que ya de por sí que gente tan joven toquen tan bien tiene mucho mérito, pero que demuestren tener ese background musical es maravilloso. Hoy en día, pese a tener todo disponible a un solo click, el nivel musical de las generaciones más jóvenes suelen perderse y quedarse en la superficie del youtube puntual, de las listas de spotify o de los carteles continuistas de los festivales que abundan hoy en día, con listas de artistas que parecen clónicas. Así que disfrutar de gente joven que no solo interpreta sino que rebusca e indaga no puede ser más que maravilloso.

Y sí, me fui con ganas de más, de volver a verlos a ellos y de que llegase el siguiente viernes para disfrutar de nuevo de una velada de música callejera, sin duda, la más honesta y sincera.



martes, 11 de julio de 2017

The Brass Buttons, “Seven seasons” (2017): Irradiando luz.


En tiempos de tristeza y de oscuridad siempre hay luz. Hay sonrisas que iluminan habitaciones en penumbra. Hay abrazos que despiertan del letargo e incluso un “te quiero” puede hacerte volver de la noche de los sueños en un segundo. Del mismo modo hay músicas que irradian luz como si fueran el mismísimo astro rey. The Brass Buttons pertenecen a ese exclusivo y reducido número de formaciones que una vez comienzan a sonar consiguen brillar dentro de ti, todo se hace luz a tu alrededor, luz cálida, reconfortante… en una palabra, viva.

Hace seis años andaba yo por la plaza del castillo del Puerto de Santa María, inicio del Monkey Week 2011 y mis distraídos oídos alcanzan a reconocer el “From Hank to Hendrix” de Neil Young a lo lejos. Regreso sobre mis pasos para comprobar que en un soleado y despejado día de octubre hay una banda con chica al frente que suenan de maravilla. El tema de Young lo han bordado, intuyo que interpreten lo que quieran interpretar a continuación ya me han ganado. En efecto: La colección de temas que tocan hasta el final del show es maravillosa. Un sonido limpio, cálido que bebe del folk, del americana, de Gram Parsons o los Jayhawks, un nivel superlativo de estos The Brass Buttons. Poco tiempo más tarde me hago con su indescriptible “S.O.S. Songs from outer space” y ya quedé completamente enganchado a su música. De aquel trabajo poco puedo decir a estas alturas, una joya, una deliciosa obra maestra que sin duda habría merecido una repercusión infinitamente mayor.

Tras un más que largo periodo de silencio, María Palacios y compañía nos han dado una de las alegrías de la temporada regresando con un nuevo trabajo de esos que se cocinan a fuego lento, con la paciencia y el cariño del artesano, del viejo orfebre que le da a cada detalle el valor que se merece, ofreciendo un trabajo que consigue mantener el nivel de “S.O.S. Songs from outer space”. Luz, mucha luz es lo que irradia este "Seven Seasons". Y es que iniciar un trabajo con “Lady lighthouse” (la casa de la luz…) y no caer rendido ante ellos es absolutamente imposible, esas melodías… esas texturas te abrazan y te llenan el alma de esa luz que emanan las canciones de The Brass Buttons. No digo nada nuevo si cito a qué suenan, es evidente, pero da igual, ellos suenan a todos esos grupos que tenéis en mente y a mucho más, porque sobre todo suenan a ellos mismos, esa forma de construir esas melodías y arreglos tan “americana” que solo podrían hacer unos portuenses bebiendo de la brisa del mar y del sol los días de poniente mientras se empapan de los Byrds más Parsons. “Bye, bye, bye” suena pausada pero te maravilla igualmente… “Moby Dick”, otra de mis canciones favoritas (preciosa portada dedicada al mítico cetáceo, por cierto), ese estribillo suena a clásico… ponte tus gafas de sol y vete a bailar con tus amigos toda la tarde en la playa más cercana… “Christmas Clouds”, otra delicia de canción, con ese juguetón sonido de clavicordio… 

Cantaba Jeff Buckleyeven in this world of lies there’s purity”, y es lo que uno piensa tras escuchar cada nuevo trabajo de The Brass Buttons. Seguidlos porque vuestras vidas serán un poco mejores con cada canción que escuchéis de ellos.

 

Podéis escuchar "Seven seasons" aquí.

lunes, 10 de julio de 2017

Cumplimos 10 años.


Llevo mucho tiempo esperando este momento, este día en el que por fin pueda decir "ahora sí, cumplimos 10 años". Podríamos pensar que no deja de ser un número, una cifra que sin más no dice nada. Pero en realidad sí que lo hace. Alcanzar una década de vida en cualquier proyecto en el que te embarques siempre tiene su significado, al menos yo se lo quiero dar. No solo representa que aquel día en que me dio por abrir una cuenta en blogger fue hace mucho tiempo, que lo hace, sino que realmente esto ha funcionado de alguna forma como ventana a través de la cual comunicarme con el mundo. 


Y evidentemente una fecha con semejante significado (simbólico o no) no iba a pasar desapercibido para el que suscribe, muy dado a celebrar efemérides. Los que me seguís en Facebook ya lo sabréis, a algunos incluso os he pedido colaboración, pero creo que ahora es el momento de comentarlo abiertamente: Para celebrar los diez años del blog decidí hace meses que una bonita forma de hacerlo y quizá para darle una nueva vida a todo este trabajo realizado durante tanto tiempo sería maquetarlo todo y publicar un libro físico a modo de fetiche. Sin tener ni idea de maquetación me puse con ello y el resultado es este que veis, una primera copia del libro "Javistone: 10 años de Blog & Rock". Un trabajo largo pero tremendamente divertido en el que he invertido mucho tiempo y esfuerzo donde además han colaborado grandes amigos como JF León (con el prólogo de libro), Citizen Vector, Jorge "D-Generated" Sánchez, Dr. Krock (Txuminos Imberbes), Jesús Sánchez, Tali Carreto e ilustres blogeros como Karlam o Juanjo de Búnker Sónico. No tendré palabras suficientes para agradecerles la paciencia y el esfuerzo en participar en este pequeño homenaje a este humilde artefacto llamado javistone y que, lo reconozco, ha quedado de puta madre. Qué impresión el día que me llegó y pude tenerlo entre mis manos...

Comentar que de forma informal se creó un proceso de crowfunding para poder editar el libro y aunque ha ido sorprendentemente muy bien, aún estamos abiertos a la participación de quien esté interesado (quien lo esté puede escribirme a javistone@javistone.com). Una vez conseguido el capital necesario se enviará a impresión y mi idea es hacer una presentación para finales de septiembre en el que intentaremos montar una fiesta con actuaciones en vivo, entrega de copias, firma de las mismas...

Así, sin pretender hacer de esto un punto de inflexión ni nada, lo que deseo es celebrar que estamos aquí, que seguimos, que nos gusta y que mientras podamos continuaremos haciendo lo mismo, que es pasarlo bien compartiendo nuestros desvaríos con la misma ilusión que el primer día. O incluso más.

Gracias por estar ahí. 

viernes, 9 de junio de 2017

“Acta Est Fabula”, de Txtetxu Brainloster: Sabor a polvo, carretera y taberna.


Me decía Adolfo Alcocer tras entrevistar a los Pow Pow Pows que Txetxu estaba haciendo lo que a él le gusta, música con sonido a lo Tom Petty. De entrada me descolocó un poco. A Txetxu se le conoce por liderar tanto a Mermaid como a Green Manalishi y tocar con los Basque Country Pharaon, que no tienen nada que ver con el sonido de raíces americano. Tras el maravilloso concierto de los Pows en El Puerto de Santa María, Txetxu me obsequió con una copia del Cd del que me había hablado horas antes en una apasionante y a la vez triste entrevista. Apasionante porque no todos los días tienes la suerte de charlar con gente a la que admiras tanto. Y triste al percibir la evidente decepción de unos músicos sobrados de talento que no encuentran respuesta a sus trabajos. De todos ellos, quien se mostraba más pesimista era Brainloster. “Tengo un trabajo que haría un mono… pero no todos saben escribir canciones”, me contaba con desidia. “Siempre estaremos haciendo cosas”… se contestaba a sí mismo como si una fuerza creadora interior le empujara continuamente. El músico necesita crear y crear, no es una opción. Y en “Acta Est Fabula” Brainloster se ha dejado ir en un nuevo proyecto, en un tirar hacia delante sin mirar atrás. Creamos, componemos, hacemos música… es lo que hacemos. Y vaya cómo lo hace…

Acta Est Fabula” es un disco fabuloso. A pesar de cierto tono sombrío que se percibe (la propia mirada de Txetxu en la portada no invita a la alegría, al igual que el diseño del art del disco), las canciones que conforman el disco muestran un evidente viraje hacia el sonido americano, sonido clásico americano. De entrada “Quiero la cabeza de Klaus Kinski” es un vigoroso tema con aires irlandeses que se te clava en la cabeza, he estado semanas con esos acordes en mi cabeza, melodías de taberna, coros que invitan a la épica jarra en mano, todo en ella suena a la perfección. “Tengo que quemar esta casa” mantiene el vigor, con un banjo que le confiere un aire country, un estribillo pegadizo y un sonido compacto. “Tengo que quemar, tengo que olvidar…”, ahí está sin duda esa sensación de necesitar avanzar de la que hablaba antes. Con “Un poco de acción” se acerca hacia el power pop con otro tema pegadizo, es increíble la mano para crear melodías así, esos coros que aparecen por todo el trabajo me parecen de una brillantez absoluta. Otra canción para escuchar para salir de fiesta con los amigos, sin duda. Y es que bajo ese manto de cierta tristeza,  “Acta Est Fabula” subyace la esencia festiva del rock and roll. “Mañana como hoy” es un tema épico, otro de los que te atrapan desde el primer momento, de nuevo con un sonido muy clásico (de hecho muchas canciones de este disco suenan a clásico desde la primera escucha), un sonido que maneja a la perfección Brainloster. Más adelante nos encontramos con uno de mis temas favoritos, “El cerco”, un blues rural casi asfixiante con un maravilloso juego de guitarras donde un slide sobrevuela dotándola de un aroma a carretera y a polvo, absolutamente magistral. Como todo el disco. Un trabajo que debería estar sonando en todos los reproductores de este país.

 “Nadie parece enterarse, así que uno termina dudando de su arte”. No lo hagas. Jamás.


jueves, 8 de junio de 2017

“Los Guns n’ Roses casi-de-verdad del siglo XXI dejan un muy buen sabor de boca”, por Tall Cool Jesse.


Un domingo soleado madrileño, de esos que uno comienza con paseo por el Rastro, vermú y ración de oreja a la plancha en ristre, era el escenario perfecto para la catarsis músico-futbolera de miles de personas que se daban cita en la Villa y Corte. Unos, para celebrar un triunfo europeo, otros para asistir a un momento musical muy esperado desde hace dos décadas. En mi caso ambas fueron ambas razones las que me hicieron desplazarme a la capital. Un fin de semana muy completo, sin duda. No lo olvidaré en mi vida.


Ciñéndonos a lo que aquí nos ocupa, y con la intención de ir directo al grano (dando por hecho que el lector conoce los antecedentes de la banda en cuestión, sus comienzos salvajes, sus idas y venidas, luchas de egos, desplantes y demás), analicemos qué dio de sí un show que se presentaba como acontecimiento histórico. La añorada reunión de una parte fundamental del núcleo duro de los angelinos, deseada y denostada a partes iguales por fans y haters, resultó, bajo mi humilde punto de vista, un notable repaso a un cancionero sólido como la roca. Tres horas de concierto en un Calderón prácticamente lleno hasta la bandera, que ya mostraba buen aspecto ante los insustanciales aperitivos ofrecidos por los teloneros, aun a pleno sol y con la gente nerviosa esperando el momento que muchos llevaban años poder ver. Así, a las 21:15, con una puntualidad que a algunos incluso nos molestó (risas), una intro que me recordó bastante a las que usan últimamente AC/DC (cartoons con efectos 3D) nos transportaba a los años de “Appetite for destruction”, con las inicales “It´s so easy” y “Mr. Brownstone”. Buena elección para comenzar, aunque con un sonido bastante apagado en la parte trasera del recinto. Buscando mejor ubicación, nos desplazamos a las primeras filas, donde el sonido mejoraba bastante. No tanto así la voz de un Axl que salió frío. Es absurdo entrar ahora a destacar que Axl ya no es el que era. Es algo conocido por todos, recurre al falsetto para alcanzar notas que ya no puede modular a garganta abierta. A lo largo de la noche, el estado de sus cuerdas mejoraría bastante. Hablando de cuerdas, las cuatro del bajo de Duff eran otro elemento muy esperado por los die hard fans de la banda. Un tipo con actitud y carisma a prueba de bombas. Él y Slash tendrán sus razones (crematísticas seguramente) para volver a acompañar al pelirrojo de Lafayette, pero su presencia es fundamental para elevar la experiencia GNR por encima de ocasiones anteriores, en las que la Axl Rose Band pisó nuestro país rodeado por solventes mercenarios.

Slash, Slash… Poco se puede decir de él que no esté ya dicho. Serio, sobrio, pertrechado con sus sunglasses bajo la mítica chistera. Apenas interactuó con Axl, pero nadie puede decir que no nos dejara boquiabiertos, incluso arrancando riffs de temas no ya menores, sino directamente prescindibles como “Chinese democracy” o “Better”. Tal vez, los puntos flacos del concierto fueron esos veinte minutos de temas de la carrera en solitario de Axl. Al resto del repertorio pocos peros se le pueden poner: Nueve temas de “Appetite”, buena parte de los “Illusions”, asumiendo riesgos con “Estranged” y “Coma”, que sonaron a gloria a pesar, insisto, del estado vocal de Axl. Duff tuvo protagonismo con “Attitude”, que fue un auténtico cañonazo, tal vez mi momento favorito del concierto. Slash por su lado nos dejaba boquiabiertos con un guiño a Chuck Berry que enlazaba con el solo de “El Padrino”. Este tío es simplemente el guitarrista perfecto, con las dosis justas de virtuosismo y feeling, algo que no es sencillo de equilibrar.

Cubriendo dignamente las espaldas, tanto Richard Fortus como Fran Ferrer consiguieron que no echáramos demasiado de menos a Gilby y Sorum. Aunque claro, nuestro sueño es poder ver algún día ahí subidos a Stradlin y a Adler. En definitiva un notable concierto, con un público entregado (no había tanto oportunista como se cuenta) que coreó cada letra de cada himno como yo nunca había visto. Y el final, sin duda emocionante con “Patience”, la cual yo no esperaba que tocasen con los arreglos muy fieles a la versión de “Lies”. Con eso, y con la versión de “The seeker” y la apoteosis pirotécnico final de “Paradise city”, los Guns casi-de-verdad del siglo XXI remataron un concierto que si bien no fue perfecto, nos dejó un muy buen sabor de boca, una amplia sonrisa en la cara, y un cierto poso de nostalgia por haber vivido tantos años al cobijo de las canciones y las historias de esta banda. Si mañana tuviera la oportunidad de repetir, sin duda lo haría.

Lo mejor: Slash, Duff, y el mejor público que yo he visto jamás en un concierto.

Lo peor: Los temas de Chinese democracy. El acceso con decenas de colas sin sentido. El ratio de urinarios por persona (¡). Sonido deficiente de medio campo hacia atrás.



lunes, 29 de mayo de 2017

Hasta siempre Gregg, por Jorge Sánchez.


En la jornada del sábado y poco más de una semana después de perder a una de las mejores voces de la historia de la música se nos ha ido Gregg Allman. El alma y la voz de una de las mejores bandas de rock de la historia: The Allman brothers band. La historia de esa banda está unida para siempre por los hermanos Allman. Duane y Gregg durante años y hasta la pérdida del primero llevaron el rock sureño hasta sus niveles mas altos. Abrieron el camino para muchas otra bandas y crearon un estilo de música propio donde los temas eran alargados hasta el infinito en jams maravillosas. Han sido cinco décadas donde han podido establecer un estilo propio y ha sido cantera de muchos otros músicos que seguirán homenajeando al sur y a todos los estilos de música que representan.

Descansa en paz Gregg. Escucharemos "At fillmore east" una vez más en tu nombre.

miércoles, 24 de mayo de 2017

“Bestias del sur salvaje”, lo nuevo de El Lobo en tu Puerta: Menos Black Sabbath, más MC5.



Nuestra manada favorita vuelve con una nueva colección de canciones tras el descomunal “Grabaciones Sumergidas. 2015” de hace dos años con el que nos volaron la cabeza. La primera sensación es que impresiona menos que “Grabaciones”. En una escucha inicial parece que la suciedad y fiereza de aquella grabación ha disminuido algo. No es un disco que impresione a la primera, no. Y sin embargo los mejores vinos son los que tienes que dejar reposar. Sí, este disco es menos denso, es más melódico. El sonido menos oscuro y más rock and roll. Digamos que “Grabaciones” era más Black Sabbath y “Bestias del sur salvaje” es más MC5. De entrada el blues, que como concepto siempre ha estado presente en la música de El Lobo en tu Puerta, en este trabajo se hace aún más palpable. 

Como decía hay momentos más rock and roll, como la inicial “No quiero verte”. Y no solo eso, Julio, Búho y Tanín han tenido los santos cojones de saber evolucionar en su sonido. Se nota el rodaje, porque cada vez suenan más compactos, una manada bien engrasada. Bachata” es 100% Lobo en tu puerta, letras pegajosas y un ritmo trepidante, pero a la vez distinto. Son ellos mismos dando un paso adelante, siguen siendo la misma puta apisonadora. Pero amigo… el siguiente corte del disco es EL corte. “Él sabe a dónde vais., él sabe a dónde vais...” comienza a susurrar Julio con un coro cavernario, diabólico, en la que es, para el que suscribe, la mejor canción del disco. Adictiva, sucia, rockera, blusera, sabbathiana, sensual… “Gospel” es un nuevo puto clásico de los Lobo. Llevo escuchándola compulsivamente desde hace días y siempre me viene a la mente la serie (y cómic) The Preacher. Me imagino a Julio con un alzacuellos en lo alto de un púlpito polvoriento de una iglesia baptista en Luisiana, con una biblia en una mano y una botella de Jack Daniel’s vacía en la otra y el diablo en la puerta esperando a que salgan los confiados feligreses… para hacerles bailar hasta la extenuación. Con “McKinley Geneva” agarran al blues y lo escupen con fuerza, me la imagino en directo con el público completamente fuera de sí bailando como si no hubiera mañana y a Julio entre la gente descalzo perdiendo la compostura como sólo él sabe… “Hermanos” se mete en un rollo más pop, juguetón diría... A mí me suena a The Muppets Show si invitaran a Ozzy Osbourne y se pusieran todos ciegos de whisky adulterado. Con “VHS” vuelven a los Lobo más densos, riffs pesados hasta el infinito, sonido 100% Lobo en tu puerta, porque en efecto, estos cabrones tienen un sonido personal e intransferible, no hay cojones ahí fuera de sonar como ellos sin salir ardiendo en el intento. Finalmente con “Alabama” dan el cierre sonando a unos The Black Keys de regreso del averno. Y de nuevo, el Lobo en tu puerta te ha dejado exhausto, como siempre, como sus directos, no hacen prisioneros.

Más grandes que la puta vida.

jueves, 18 de mayo de 2017

Se ha ido Chris Cornell... se ha ido uno de los nuestros.


Estamos todos en shock, no es para menos. De forma sorprendente, sin que nadie se lo esperase, a media mañana la noticia ha corrido como la pólvora. Chris Cornell, la bestia parda cantante de Soundgarden, uno de los grandes ídolos de muchos de nosotros, ha fallecido a la edad de 52 años, después de ofrecer un concierto. Estoy completamente en shock. Hace tiempo que no grababa algo que me emocionase, pero... era Chris Cornell!!! Siento especialmente haberme enfadado con él por sus estrafalarios trabajos bajo la supervisión de Timbaland... Siento como si se hubiera ido un familiar y no le hubiera dicho en vida, que va, que le quiero, que da igual todo, que pese a todo le sigo queriendo... Esa sensación de vacío y de frustración que es lo único que te queda de algo así. Vacío, tristeza, frustración.... y un sentimiento de eterna gratitud a Cornell por tanta música.

Siempre, siempre con nosotros. La que váis a liar allí arriba con Layne, Kurt y Andy Wood. Ahora será Andy quien te cante lo de "say hello to heaven".

Hasta siempre, amigo.

jueves, 11 de mayo de 2017

Entrevista a Los Farelli: "El rock and roll no está muerto pero se arrastra entre los callejones".


Tuve conocimiento de los Farelli una noche en la sala La Comedia de Jerez. Era el Antikaraoke de Rachel Arieff y acababa de saludar a César Martín. Yo salí a destrozar “Ring of fire” junto a un amigo. El nivel era, en general, terrible. Pero de repente salieron unos chavales y nos dejaron a todos boquiabiertos interpretando, ni más ni menos, que “Bohemian Rhapsody” de Queen. Me acerqué a preguntarles de dónde diablos habían salido. “Somos los Farelli” me contestaron. Desde entonces les sigo la pista. Rock and roll de la vieja escuela, ganas de pasarlo bien, directo atronador y sobre todo, gente de puta madre. Esta entrevista se grabó en vídeo pero problemas técnicos no permitieron editarla correctamente. Esta es la transcripción, más o menos fiable, de lo que hablamos aquella tarde con Juandi y Mike.

¿Quiénes son Los Farelli?
J: Los Farelli somos unos chavales, de Sanlúcar mayormente, y bueno, antes cuando teníamos veinte años menos que ahora queríamos disfrutar de una vida llena de excesos, locura y desenfreno, pero ya menos… 

Hace relativamente poco publicasteis "Omertá"¿Qué tal ha funcionado? 
M: Ha sido más bien un disco para nosotros. Para darnos el gustazo de grabar por fin un disco por primera vez en casi quince años. 
JD: Hicimos cuatro cajas y las repartimos entre nosotros.
M: No nos hemos movido apenas para meterlo en ningún sitio…
JD: Ha salido en algún blog, estamos en Spotify… Bueno, el Spotify lo pagamos nosotros para que salga ahí…. Están buenas las aceitunas estas… (Risas).

¿Tenéis planeado nuevo trabajo?
Teníamos la intención… Nos dio la fiebre de ponernos a componer, teníamos cuatro, cinco temas guapos, antes del verano… Pero nos hemos dejado ir, nos han salido muchos conciertos antes de acabar el año y los tenemos aparcados. Queríamos meternos a grabar otra vez allí, con Curro de los Estudios Trafalgar, antes de semana santa, pero el otro día que me lo encontré se lo dije, que estamos “ajumao” y borracho de…
M: ...es que al final siempre pasa un poco igual, cuando tienes inspiración tienes conciertos y cuando no tienes conciertos no tienes inspiración. 
JD: Vamos a quedar para grabar pero solo unas maquetillas que tenemos por ahí.
M: Sí, hay por ahí cuatro o cinco temillas nuevos… hay que cuajarlos todavía…
JD: El batería, que es un cabrón… (Risas), no falta nunca el "shaval"… viene siempre. 

Esto del rock and roll es como una religión, un hobby o una forma de vida… una necesidad kármika…
J: Hombre, cachondeo, siempre…
M: ¿Una necesidad cárnica has dicho? (Risas).
J: Tú que eres muy cárnico…
M: Yo necesito carne siempre…sobre todo carne femenina…
J: No, hombre, el rock and roll es lo que nos mola, lo que nos gusta… Es lo que nos desestresa, es lo que nos saca de nuestra rutina, con nuestras familias, nuestros trabajos… La vida cotidiana es un coñazo si no tienes un hobby, y el nuestro es el mejor de los hobbies. 
M: Además es verdad…
J: Los hay que se van a montar en bici, que se apuntan a jugar al fútbol y se lesionan…
M: Nosotros vamos a donde sea, nos ponemos hasta arriba de cerveza…y a tocar. A veces llevamos patatas, para llenar un poco… (Risas).

¿Influencias?
J: Tampoco es que haya unas influencias claras, claras… Les robamos a to’ quisqui… Los Motorhead, por ejemplo (enseña la camiseta), los ACDC… Nosotros desde el principio siempre hemos dicho “vamos desde los ACDC hasta los ZZ Top”, y claro, ahí entran la mayoría de los grupos…
M: Pasando por los Grand Funk… hay muchos…
J: La verdad es que tampoco es que nosotros seamos muy modernos en cuestión de gustos musicales… Nosotros no somos uno de esos grupos que dicen (Habla en plan fino): “essshatamos infiensiadosh por el grupo chinfrunwon…”, y yo siempre me pregunto que cómo cojones han llegado gente así a influenciarte, venga ya…
M: En el rock and roll está casi todo ya inventado, desde los años 50’s hasta aquí no hay nada nuevo.
J: A veces nos gusta darle un poco más de punk rock…o más velocidad…pero eso es por la edad… Habíamos hablado que cuando el último que quedase cumpliese los 40 nos haríamos un grupo de folk…pero como me compre el orange vas a ver tú dónde va el grupo de folk...(Risas).

Sanlúcar a priori no parece un sitio propenso para el rock and roll y sin embargo sale gente con talento de sobra, vosotros, Bourbon y ahora Wishkash…
J: Sanlúcar tiene básicamente mucho vicio y mucha humedad.
M: Sanlúcar tiene el problema de que somos unos incomprendidos… 
J: Hay gente para todo, pero no hay infraestructura para tocar.
M: El rock and roll en Sanlúcar ha estado perseguido,
J: Eso era antes, tío…
M: ¡Es muy difícil tocar!
J: Es difícil tocar porque no hay infraestructura… Sanlúcar está bien para parar, para comer… Es un sitio para que nazcan grandes figuras del toreo (¿?) y de la música… El Piti de los Enseco… Los Bourbon, Wishkah, los Maremoto… Manolo Sanlúcar, por supuesto, pero te hablo del underground sanluqueño. Hay muchos grupos ahí… A ver, nivel musical hay, pero es que no hay infraestructura. No hay muchos sitios, pero nosotros no nos quejamos, cuando queremos tocar, tocamos. 


¿Es la provincia de Cádiz una zona olvidada en esto del rock and roll? Lo digo porque a pesar de tener una lista de grupos increíbles (la lista puede ser larguísima, vosotros, Bourbon, Shooters, El lobo en tu Puerta,  Furia Trinidad, Little Cobras, Txuminos, Electric Alleys…), de tener tradición festivalera, parece que no existimos. Ni a nivel andaluz parece que seamos nadie…
M: Hay nivelazo…
J: Se les escucha, pero es que el rock and roll es minoritario. ¿Nos escuchan? Sí, en Barcelona, vale, pero nos escuchan siete… A los Furia Trinidad puede que les escuchen 333 porque han salido en Radio 3 y allí o allá… a los Little Cobras, porque se han movido mucho y puede que les escuchen diez en cada provincia de España, pero es que es un tipo de música minoritario hoy en día. Tú y yo, que tenemos el mismo aspecto si nos llamásemos, qué sé yo…. Los Gemeliers, o Andy y Lucas, estaríamos como la Coca Cola, triunfando… (Carcajadas). En serio, hacemos un tipo de música que tampoco gusta a todo el mundo. Si nos dan dinero y podemos grabar un disco así, si conseguimos que suene como M-Clan o los Fitipaldi y pudiéramos dejar los trabajos y vivir de esto… Pero eso es para otra gente. El rock and roll no está muerto pero se arrastra entre los callejones.
M: La gente va a los conciertos y les gusta. El tema está que no compramos discos.
J: Somos muchos, pero en realidad somos pocos. Estamos demasiado repartidos. Montan un Serie Z y meten por decir algo dos mil personas, y la mitad no son ni de la provincia.

El sur es así.
J: El sur es el flamenco, es toros, es palmas, pachangueo, es el reguetón que se ha hecho con la movida… ¿Qué les gusta a los chavales cuando crecen? Pues el fútbol, porque se lo ponen hasta en la sopa. El balonmano es mucho más divertido, más rápido, más emocionante, pero te ponen algún partido en la 2, y como no hay mariquitas que cobran millonadas pues no te lo venden. ¿Tiene tirón? Sí, pero es minoría, como el rock and roll.
Nuestra música es buena, a la gente le gusta, pero igual es que a la gente no le llega. Tenemos discos repartidos por todo el mundo, pero claro, uno… Hay uno que nos conoce en Finlandia… un seguidor en Noruega…otro argentino… Yo siempre les digo “pare, déjale el disco a la gente, no seas cicatero…” (Risas), comparte, compartir es amor!

Bueno, pues nada, muchas gracias…
J: ¿Podemos decir algo más?

Claro, lo que queráis.
J: La familia os vigila!!! Comprad nuestros discos!!! Y nuestras camisetas… que tenemos dos cajas aún llenas… caaabrones! (Risas).

lunes, 8 de mayo de 2017

Motor Circus Festival 2017: Dios es de Detroit.

Foto de Edu Blanca.
El pasado sábado Iggy Pop volvió a demostrar por qué es el más grande. Colosal actuación de la iguana de Detroit en el Motor Circus, festival de nuevo cuño auspiciado por el gran premio de motociclismo que parece se celebraba este fin de semana en Jerez para regocijo de los fans de las ruedas. Iggy es de otro mundo, desde luego no pertenece ni al tuyo ni al mío. Nadie que conozcas habrá vivido veinte vidas en una y estará para contarlo o cantarlo con 70 años. Mucho menos para seguir actuando en grandes escenarios como si fuera el patio de su casa. No tengo palabras para describir la sensación de verlo salir a escena, eterno torso desnudo, su terrible cojera (que a cualquier otro dejaría postrado frente al televisor), su melena rubia lisa... y moverse de un lado al otro, contoneándose y dando un CONCIERTO de los que dejan huella. Iggy no se anduvo con miramientos, salió a matar. No esperéis que os cite el playlist porque cuando estás en una nube lo único que intentas es disfrutar. Y sin embargo "Gimme Danger" sonó atronadora, peligrosa... Salió a por todas con los grandes clásicos: "The passenger" ó "Lust for life"... Nos volvió a todos completamente locos sorprendiéndonos con "Candy": "Gardenia" sonó a clásico eterno (eché de menos más temas del descomunal "Post Pop Depression"), volvió a los Stooges para finalizar con un incendiario "TV Eye", "...she got the tv Eye on me..." se me eriza la piel solo de recordarlo. 

Dios es de Detroit.

PD: Respecto al festival debo decir que me gustó mucho el sitio, muy acogedor, y en general la organización estaba muy bien. El sonido era realmente espectacular, posiblemente de los mejores que he disfrutado en mucho tiempo. Tienen contratado el espacio para tres ediciones más y les deseo lo mejor (el sábado no pareció que se llenase el recinto) y desde aquí les recomendaría que confeccionasen un cartel más homogéneo (Iggy Pop y Fatboy Slim... ya me dirás qué diablos pintan el uno junto al otro), que prescindieran de los DJ's como parte del cartel y que contasen con las bandas locales.

Tengo que reconocer que el sistema de pago era absolutamente DEMENCIAL. Nunca había estado en un festival (o evento en general) con peor sistema de pago.

domingo, 30 de abril de 2017

Entrevista a los Pow Pow Pows: "El rock and roll está sepultado por un millón de cosas".


Tienen uno de los mejores discos que he escuchado en años, un trabajo que aúna con maestría el power pop con la psicodelia. "Animales fantásticos" es sencillamente una obra maestra. Y sin embargo nadie parece haber enterado. Aprovechando su paso por El Puerto de Santa María fuimos a verlos en directo y a charlar con ellos para que nos contaran sus orígenes y se desahogaran del desencanto que sienten por la mínima repercusión que tiene el rock hoy en día. Grandes músicos y mejores tipos.

La banda se formó en 2013, ¿cómo surgió?
Txetxu: Adolfo nos llamó a unos cuantos, nos congregó allí… A mí me cogió y me preguntó “Oye, ¿te apetece tocar el bajo?”, llamamos a Aitor a la batería, y comenzamos a hacer algunas versiones…

¿Qué versiones?
Adolfo: Tocábamos una de Moby Grape, una de los “Beats”, de Love…intentamos hacer una de la Credence…
TX: Todo muy 60’s.
AD: Sí, todo muy 60’s… La cosa era quedar los viernes, yo estaba con Íñigo tocando en otro sitio… Encontré a otro chico, a la batería, cojonudo… Y le dije a Txetxu, “oye, que he encontrado a un chico que toca la batería de cojones…”, vamos a quedar los viernes, a tomar unas cervezas…nos juntamos ahí…

Sin cervezas no se mueve el mundo… (Risas). 
AD: La idea era tocar los viernes después de currar, vamos, nos echamos unas cervezas, unas risas… Y tan ricamente, pero claro, un día llegó este y dijo “oye, mira, tengo un riff”, y pum, ya comenzamos. Uno que tiene una canción, otro que tiene no sé qué…
Tx: Y aquello se convirtió en un taller de hacer canciones… 

Todos venís de bandas con pedigrí. Mermaid y Green Manalishi, Electric Riders, Señor No, Silencio Absoluto… qué puntos en común teníais como para terminar juntos. Supongo que os conocíais… Adolfo tocó con Green Manalishi…
AD: No, no… toqué solo dos veces con ellos.
TX: Pero sí, nos conocíamos de hace años…
JS: Yo recuerdo haber visto a Electric Riders y los Basque Country Pharaons en un concierto en Lavapiés en Madrid hace… mil años… 
TX: Joder, eso es de la prehistoria… (Risas).
AD: Yo aún tengo ese cartel… 
TX: Ensayábamos en el mismo sitio… Llevamos años tocando juntos…en los mismos sitios…somos colegas. Estaba claro que en algún momento podríamos hacer algo juntos. Y claro, pasó.

Habéis publicado, corregidme si me equivoco, un disco (“Animales fantásticos”, en 2014) y un par de singles posteriormente. ¿Todo lo habéis autoeditado vosotros? ¿Las opciones de editar discos cómo está en la actualidad? Decía Lapido que hoy en día lo más práctico es la autoedición, pero que a la vez que “la autoedición es la mejor manera de arruinarse con un poco de estilo”.
AD: Tiene toda la puta razón… (Risas).  Sí, el primero lo sacaron unos tíos…
TX: ¿Sí? ¿Quién?
AD: Si tío, el del maletín…
TX: Aaaah, ostias, vale… Es verdad, tuvimos discográfica, tío… (Risas). Nosferatu…
AD: Y después el segundo single lo ha sacado un sello de Cáceres, porque ganamos un concurso.


Qué cojones me estáis contando… a estas alturas.
AD: Sí, sí… (Risas)… somos multiusos.
TX: El Euro-yeyé, tocan grupos 60’s, soul y rollo así…viene gente de Europa, americanos… Y luego con las bandas nacionales hacen el concurso de bandas… Hay un jurado y el que más les mole el premio es grabar un single.
AD: Y cómo conocíamos a todo el jurado pues ganamos nosotros… (Risas).
TX: Ese fue el primer concierto que dio Javi (Batería) con nosotros. Porque una semana antes, el batería que teníamos se fue y dimos con Javi. Qué hiciste, ¿un puto ensayo?
Javi: Un ensayo…
TX: Hizo un ensayo, dio el concierto perfecto y dijimos… nos lo quedamos!
Javi: Venía con el premio… (Risas).

¿A qué diríais que sonáis? He leído el término “psychedelic-powerpop-rock”. Está claro que el power pop y la psicodelia están muy presentes, yo a los Byrds del Fifth Dimenssion los veo muy presentes.
TX: Ojalá.
AD: Nosotros no queríamos sonar a nada.

No es que quiera que os defináis, sino que comentéis qué era lo que os apetecía hacer… 
TX: Sí, era todo un rollo 60’s… más finales de los 60’s… algo de beat…algo de costa oeste americana… un poco de Yardbirds… algo de los Stones y así…
AD: Txetxu y yo tenemos la misma base musical…quizá él tira más hacia unas cosas y yo hacia otras…pero lo que es la educación musical es la misma.
TX: La época dorada del rock and roll…
AD: Hay quince años maravillosos y esas canciones nos gustan a morir…

La psicodelia ha estado muy presente en vuestros trabajos, sobre todo con Electric Riders, 
TX: Ese rollo está claro que lo trae Adolfo… no lo puede evitar (Risas). 

Aunque el disco es muy pop, en el mejor de los sentidos, el toque psicodélico es evidente… ¿es un estilo que os permite una mayor creatividad? ¿Es lo que más escuchas quizá y te sale natural?
AD: Si te cuento que he estado escuchando esta semana te caes de la banqueta, pero bueno… Fugazi, tío… El primer disco de Fugazi.

Nada que ver.
AD: Si, nada que ver, en ese sentido yo escucho mucha música. Lo que pasa es que sí, está claro que desde que yo era chico llevo escuchando esta mierda…
TX: Es que además eres muy imaginativo con la guitarra, entonces tiendes a hacer cosas distintas
AD: Tengo poca técnica, pero parece que hago algo… Me pongo a hacer  “uuu…uuuu” y parece algo novedoso…

Por eso hablaba de la creatividad que la psicodelia te puede permitir.
AD: Nosotros cuando hicimos las canciones si necesitaban hacer ruido lo hacíamos, y si la canción no te lo pedía pues no le metíamos nada. Hemos ido haciendo arreglos y es lo que hemos querido meter. Obviamente siempre tengo en la cabeza todo eso y claro, me sale.

Cuáles son tus grupos favoritos de ese estilo… Hawkind… 13th Floors Elevators…
AD: Pink Floyd… Grateful dead, soy muy fan de los Grateful Dead… Y claro, de toda la psicodelia americana, los ingleses también, tenían a los Muffs… a los propios Beatles, obvio…

¿Qué consideración tenéis de vuestro trabajo, qué tan orgullosos estáis? Lo digo porque “Animales fantásticos” es uno de los mejores discos que hemos escuchado en mucho, mucho tiempo. Creo que es una perfecta combinación de melodías que apestan a clásicas, con desarrollos muy cuidados, muchos matices…
TX: Sí, todo eso que dices es cierto, tiene todo eso que dices, mucha melodía, sí… Yo si te soy sincero no acabé contento con cómo nos quedó la producción, quizá son cosas más técnicas, pero creo que podríamos haber conseguido que sonara mejor.

¿No te gustó cómo quedó el disco?
TX: No, no… La producción, la mezcla. No sé en qué momento del proceso la cagamos… 

Pues entonces imagínate qué buenas deben ser las canciones para que suenen bien a pesar de la producción.
TX: Si, sí… yo escucho las canciones y digo, Ostias, esto está muy bien, aquí hay nivel.
AD: Las canciones son bonitas, nos molan…Porque además nos salieron muy fácil. Ahí cada uno tiene su opinión sobre lo que es sonar bien, sonar mal…

Pero, ¿estáis orgullosos del resultado?
TX: Sí, pero como la repercusión ha sido mínima… Si no hay repercusión entonces dudas de tu arte… Pienso que igual soy mediocre.
Ad: Lo que ha sucedido es que nosotros creíamos que íbamos a tener más repercusión en ciertos ámbitos…
TX: Yo no esperaba nada, desde hace tiempo yo ya no espero nada.
AD: Sí que esperábamos algo… Pero no ha salido en ninguna revista musical, se ha enviado a gente…y no nos han hecho ni puto caso. Igual es porque no tenemos los contactos adecuados.
Xabi: Pero eso no tiene nada que ver con que el disco sea bueno o no.
TX: Ya, pero si no recibes nada… Hubo una reseña en un blog que hizo una crítica cojonuda, pero poco más. Luego ves en los conciertos que a la gente le gusta…pero no sé…

Hace seis años entrevisté a Txetxu y a Adolfo en el Serie Z y lo que percibí fue un desencanto brutal. Por la vida del músico, por lo duro que es, por la mala infraestructura de la industria en este país incluso de forma velada del público… 
AD: Quejarse no sirve de nada, pero a veces parecemos los viejos de los Muppets (Risas).

Entonces por qué seguís…
TX: Y qué hacemos, ¿comenzar a jugar al futbito? ¿Montamos un equipo? (Risas).
Javi: Comenzamos la semana que viene, nos vamos a federar y todo… (Risas).
TX: A ver…  es algo que hacemos bien. Yo tengo un trabajo de mierda que podría hacer un mono…pero cualquiera no sabe hacer canciones… Entonces es lo que quieres hacer en tu vida. Que no te va a llevar a ningún puto lado pero es lo que te da las satisfacciones en la vida. Y bueno, siempre estaremos haciendo cosas…

La verdad es que la sensación de desencanto en aquella entrevista era enorme…
AD: Yo además tenía 39 de fiebre…
TX: Yo estaba sin dormir y colocado… si no duermes algo tienes que hacer (Risas)
AD: Yo había tenido bolo el día antes y me acosté a las 2. Había quedado para coger el avión con esta gente a las 6 y ya iba con fiebre… unos sudores… Esto del rock and roll es una puta mierda… (Risas).

Ya es que la gente joven no está interesada en estas cosas. Yo a mi hija le pongo mucha música, quiero que tenga un buen background musical pero sé que cuando se haga mayor pues la gente a su alrededor no le va a seguir y eso lo normal es que al final se le vaya…
AD: Yo con mi hija lo he conseguido. Tiene  16 años, el otro día tocamos en Cataluña y le compré un libro de Black Sabbath, y solo por verle la cara de alegría que puso cuando se lo di… eso me lo llevo a la tumba. Esa niña me ha visto tocando desde los 3 años, que yo creía que le iba a reventar la cabeza, ha visto a Alice in Chains, Faith No More, Rush… ha ido a más conciertos que muchos adultos… Orgullo de padre…
TX: El rock and roll está sepultado por un millón de cosas.  Los chavales ahora tienen un millón de cosas que pueden hacer.

Decía Little Steven que el rock and roll tiene que volver a las catacumbas.
AD: La puta polla… yo no estoy de acuerdo, qué cojones. A las catacumbas… para qué, para estar comiendo mierda toda la vida… Y lo dice el guitarrista de Springsteen, no te jode. Ahora que viene de gira que se vaya a las catacumbas. Y es un tipo con una cultura musical brutal… Y gran actor.

No me jodas…
TX: Tío, es Silvio!!!

Carisma sí, pero gran actor, no me jodas…
TX: La cámara le quiere! Cuántos personajes hay más guapos que él? (Risas)
TX: Pero bueno, que un tío de estos que viene ahora de gira a lo grande, a ver si me dice otra vez lo de las catacumbas. Si él se queda en las catacumbas yo me quedo también, no tengo ningún problema.

Muchas gracias, chicos...