miércoles, 24 de mayo de 2017

“Bestias del sur salvaje”, lo nuevo de El Lobo en tu Puerta: Menos Black Sabbath, más MC5.



Nuestra manada favorita vuelve con una nueva colección de canciones tras el descomunal “Grabaciones Sumergidas. 2015” de hace dos años con el que nos volaron la cabeza. La primera sensación es que impresiona menos que “Grabaciones”. En una escucha inicial parece que la suciedad y fiereza de aquella grabación ha disminuido algo. No es un disco que impresione a la primera, no. Y sin embargo los mejores vinos son los que tienes que dejar reposar. Sí, este disco es menos denso, es más melódico. El sonido menos oscuro y más rock and roll. Digamos que “Grabaciones” era más Black Sabbath y “Bestias del sur salvaje” es más MC5. De entrada el blues, que como concepto siempre ha estado presente en la música de El Lobo en tu Puerta, en este trabajo se hace aún más palpable. 

Como decía hay momentos más rock and roll, como la inicial “No quiero verte”. Y no solo eso, Julio, Búho y Tanín han tenido los santos cojones de saber evolucionar en su sonido. Se nota el rodaje, porque cada vez suenan más compactos, una manada bien engrasada. Bachata” es 100% Lobo en tu puerta, letras pegajosas y un ritmo trepidante, pero a la vez distinto. Son ellos mismos dando un paso adelante, siguen siendo la misma puta apisonadora. Pero amigo… el siguiente corte del disco es EL corte. “Él sabe a dónde vais., él sabe a dónde vais...” comienza a susurrar Julio con un coro cavernario, diabólico, en la que es, para el que suscribe, la mejor canción del disco. Adictiva, sucia, rockera, blusera, sabbathiana, sensual… “Gospel” es un nuevo puto clásico de los Lobo. Llevo escuchándola compulsivamente desde hace días y siempre me viene a la mente la serie (y cómic) The Preacher. Me imagino a Julio con un alzacuellos en lo alto de un púlpito polvoriento de una iglesia baptista en Luisiana, con una biblia en una mano y una botella de Jack Daniel’s vacía en la otra y el diablo en la puerta esperando a que salgan los confiados feligreses… para hacerles bailar hasta la extenuación. Con “McKinley Geneva” agarran al blues y lo escupen con fuerza, me la imagino en directo con el público completamente fuera de sí bailando como si no hubiera mañana y a Julio entre la gente descalzo perdiendo la compostura como sólo él sabe… “Hermanos” se mete en un rollo más pop, juguetón diría... A mí me suena a The Muppets Show si invitaran a Ozzy Osbourne y se pusieran todos ciegos de whisky adulterado. Con “VHS” vuelven a los Lobo más densos, riffs pesados hasta el infinito, sonido 100% Lobo en tu puerta, porque en efecto, estos cabrones tienen un sonido personal e intransferible, no hay cojones ahí fuera de sonar como ellos sin salir ardiendo en el intento. Finalmente con “Alabama” dan el cierre sonando a unos The Black Keys de regreso del averno. Y de nuevo, el Lobo en tu puerta te ha dejado exhausto, como siempre, como sus directos, no hacen prisioneros.

Más grandes que la puta vida.

jueves, 18 de mayo de 2017

Se ha ido Chris Cornell... se ha ido uno de los nuestros.


Estamos todos en shock, no es para menos. De forma sorprendente, sin que nadie se lo esperase, a media mañana la noticia ha corrido como la pólvora. Chris Cornell, la bestia parda cantante de Soundgarden, uno de los grandes ídolos de muchos de nosotros, ha fallecido a la edad de 52 años, después de ofrecer un concierto. Estoy completamente en shock. Hace tiempo que no grababa algo que me emocionase, pero... era Chris Cornell!!! Siento especialmente haberme enfadado con él por sus estrafalarios trabajos bajo la supervisión de Timbaland... Siento como si se hubiera ido un familiar y no le hubiera dicho en vida, que va, que le quiero, que da igual todo, que pese a todo le sigo queriendo... Esa sensación de vacío y de frustración que es lo único que te queda de algo así. Vacío, tristeza, frustración.... y un sentimiento de eterna gratitud a Cornell por tanta música.

Siempre, siempre con nosotros. La que váis a liar allí arriba con Layne, Kurt y Andy Wood. Ahora será Andy quien te cante lo de "say hello to heaven".

Hasta siempre, amigo.

jueves, 11 de mayo de 2017

Entrevista a Los Farelli: "El rock and roll no está muerto pero se arrastra entre los callejones".


Tuve conocimiento de los Farelli una noche en la sala La Comedia de Jerez. Era el Antikaraoke de Rachel Arieff y acababa de saludar a César Martín. Yo salí a destrozar “Ring of fire” junto a un amigo. El nivel era, en general, terrible. Pero de repente salieron unos chavales y nos dejaron a todos boquiabiertos interpretando, ni más ni menos, que “Bohemian Rhapsody” de Queen. Me acerqué a preguntarles de dónde diablos habían salido. “Somos los Farelli” me contestaron. Desde entonces les sigo la pista. Rock and roll de la vieja escuela, ganas de pasarlo bien, directo atronador y sobre todo, gente de puta madre. Esta entrevista se grabó en vídeo pero problemas técnicos no permitieron editarla correctamente. Esta es la transcripción, más o menos fiable, de lo que hablamos aquella tarde con Juandi y Mike.

¿Quiénes son Los Farelli?
J: Los Farelli somos unos chavales, de Sanlúcar mayormente, y bueno, antes cuando teníamos veinte años menos que ahora queríamos disfrutar de una vida llena de excesos, locura y desenfreno, pero ya menos… 

Hace relativamente poco publicasteis "Omertá"¿Qué tal ha funcionado? 
M: Ha sido más bien un disco para nosotros. Para darnos el gustazo de grabar por fin un disco por primera vez en casi quince años. 
JD: Hicimos cuatro cajas y las repartimos entre nosotros.
M: No nos hemos movido apenas para meterlo en ningún sitio…
JD: Ha salido en algún blog, estamos en Spotify… Bueno, el Spotify lo pagamos nosotros para que salga ahí…. Están buenas las aceitunas estas… (Risas).

¿Tenéis planeado nuevo trabajo?
Teníamos la intención… Nos dio la fiebre de ponernos a componer, teníamos cuatro, cinco temas guapos, antes del verano… Pero nos hemos dejado ir, nos han salido muchos conciertos antes de acabar el año y los tenemos aparcados. Queríamos meternos a grabar otra vez allí, con Curro de los Estudios Trafalgar, antes de semana santa, pero el otro día que me lo encontré se lo dije, que estamos “ajumao” y borracho de…
M: ...es que al final siempre pasa un poco igual, cuando tienes inspiración tienes conciertos y cuando no tienes conciertos no tienes inspiración. 
JD: Vamos a quedar para grabar pero solo unas maquetillas que tenemos por ahí.
M: Sí, hay por ahí cuatro o cinco temillas nuevos… hay que cuajarlos todavía…
JD: El batería, que es un cabrón… (Risas), no falta nunca el "shaval"… viene siempre. 

Esto del rock and roll es como una religión, un hobby o una forma de vida… una necesidad kármika…
J: Hombre, cachondeo, siempre…
M: ¿Una necesidad cárnica has dicho? (Risas).
J: Tú que eres muy cárnico…
M: Yo necesito carne siempre…sobre todo carne femenina…
J: No, hombre, el rock and roll es lo que nos mola, lo que nos gusta… Es lo que nos desestresa, es lo que nos saca de nuestra rutina, con nuestras familias, nuestros trabajos… La vida cotidiana es un coñazo si no tienes un hobby, y el nuestro es el mejor de los hobbies. 
M: Además es verdad…
J: Los hay que se van a montar en bici, que se apuntan a jugar al fútbol y se lesionan…
M: Nosotros vamos a donde sea, nos ponemos hasta arriba de cerveza…y a tocar. A veces llevamos patatas, para llenar un poco… (Risas).

¿Influencias?
J: Tampoco es que haya unas influencias claras, claras… Les robamos a to’ quisqui… Los Motorhead, por ejemplo (enseña la camiseta), los ACDC… Nosotros desde el principio siempre hemos dicho “vamos desde los ACDC hasta los ZZ Top”, y claro, ahí entran la mayoría de los grupos…
M: Pasando por los Grand Funk… hay muchos…
J: La verdad es que tampoco es que nosotros seamos muy modernos en cuestión de gustos musicales… Nosotros no somos uno de esos grupos que dicen (Habla en plan fino): “essshatamos infiensiadosh por el grupo chinfrunwon…”, y yo siempre me pregunto que cómo cojones han llegado gente así a influenciarte, venga ya…
M: En el rock and roll está casi todo ya inventado, desde los años 50’s hasta aquí no hay nada nuevo.
J: A veces nos gusta darle un poco más de punk rock…o más velocidad…pero eso es por la edad… Habíamos hablado que cuando el último que quedase cumpliese los 40 nos haríamos un grupo de folk…pero como me compre el orange vas a ver tú dónde va el grupo de folk...(Risas).

Sanlúcar a priori no parece un sitio propenso para el rock and roll y sin embargo sale gente con talento de sobra, vosotros, Bourbon y ahora Wishkash…
J: Sanlúcar tiene básicamente mucho vicio y mucha humedad.
M: Sanlúcar tiene el problema de que somos unos incomprendidos… 
J: Hay gente para todo, pero no hay infraestructura para tocar.
M: El rock and roll en Sanlúcar ha estado perseguido,
J: Eso era antes, tío…
M: ¡Es muy difícil tocar!
J: Es difícil tocar porque no hay infraestructura… Sanlúcar está bien para parar, para comer… Es un sitio para que nazcan grandes figuras del toreo (¿?) y de la música… El Piti de los Enseco… Los Bourbon, Wishkah, los Maremoto… Manolo Sanlúcar, por supuesto, pero te hablo del underground sanluqueño. Hay muchos grupos ahí… A ver, nivel musical hay, pero es que no hay infraestructura. No hay muchos sitios, pero nosotros no nos quejamos, cuando queremos tocar, tocamos. 


¿Es la provincia de Cádiz una zona olvidada en esto del rock and roll? Lo digo porque a pesar de tener una lista de grupos increíbles (la lista puede ser larguísima, vosotros, Bourbon, Shooters, El lobo en tu Puerta,  Furia Trinidad, Little Cobras, Txuminos, Electric Alleys…), de tener tradición festivalera, parece que no existimos. Ni a nivel andaluz parece que seamos nadie…
M: Hay nivelazo…
J: Se les escucha, pero es que el rock and roll es minoritario. ¿Nos escuchan? Sí, en Barcelona, vale, pero nos escuchan siete… A los Furia Trinidad puede que les escuchen 333 porque han salido en Radio 3 y allí o allá… a los Little Cobras, porque se han movido mucho y puede que les escuchen diez en cada provincia de España, pero es que es un tipo de música minoritario hoy en día. Tú y yo, que tenemos el mismo aspecto si nos llamásemos, qué sé yo…. Los Gemeliers, o Andy y Lucas, estaríamos como la Coca Cola, triunfando… (Carcajadas). En serio, hacemos un tipo de música que tampoco gusta a todo el mundo. Si nos dan dinero y podemos grabar un disco así, si conseguimos que suene como M-Clan o los Fitipaldi y pudiéramos dejar los trabajos y vivir de esto… Pero eso es para otra gente. El rock and roll no está muerto pero se arrastra entre los callejones.
M: La gente va a los conciertos y les gusta. El tema está que no compramos discos.
J: Somos muchos, pero en realidad somos pocos. Estamos demasiado repartidos. Montan un Serie Z y meten por decir algo dos mil personas, y la mitad no son ni de la provincia.

El sur es así.
J: El sur es el flamenco, es toros, es palmas, pachangueo, es el reguetón que se ha hecho con la movida… ¿Qué les gusta a los chavales cuando crecen? Pues el fútbol, porque se lo ponen hasta en la sopa. El balonmano es mucho más divertido, más rápido, más emocionante, pero te ponen algún partido en la 2, y como no hay mariquitas que cobran millonadas pues no te lo venden. ¿Tiene tirón? Sí, pero es minoría, como el rock and roll.
Nuestra música es buena, a la gente le gusta, pero igual es que a la gente no le llega. Tenemos discos repartidos por todo el mundo, pero claro, uno… Hay uno que nos conoce en Finlandia… un seguidor en Noruega…otro argentino… Yo siempre les digo “pare, déjale el disco a la gente, no seas cicatero…” (Risas), comparte, compartir es amor!

Bueno, pues nada, muchas gracias…
J: ¿Podemos decir algo más?

Claro, lo que queráis.
J: La familia os vigila!!! Comprad nuestros discos!!! Y nuestras camisetas… que tenemos dos cajas aún llenas… caaabrones! (Risas).

lunes, 8 de mayo de 2017

Motor Circus Festival 2017: Dios es de Detroit.

Foto de Edu Blanca.
El pasado sábado Iggy Pop volvió a demostrar por qué es el más grande. Colosal actuación de la iguana de Detroit en el Motor Circus, festival de nuevo cuño auspiciado por el gran premio de motociclismo que parece se celebraba este fin de semana en Jerez para regocijo de los fans de las ruedas. Iggy es de otro mundo, desde luego no pertenece ni al tuyo ni al mío. Nadie que conozcas habrá vivido veinte vidas en una y estará para contarlo o cantarlo con 70 años. Mucho menos para seguir actuando en grandes escenarios como si fuera el patio de su casa. No tengo palabras para describir la sensación de verlo salir a escena, eterno torso desnudo, su terrible cojera (que a cualquier otro dejaría postrado frente al televisor), su melena rubia lisa... y moverse de un lado al otro, contoneándose y dando un CONCIERTO de los que dejan huella. Iggy no se anduvo con miramientos, salió a matar. No esperéis que os cite el playlist porque cuando estás en una nube lo único que intentas es disfrutar. Y sin embargo "Gimme Danger" sonó atronadora, peligrosa... Salió a por todas con los grandes clásicos: "The passenger" ó "Lust for life"... Nos volvió a todos completamente locos sorprendiéndonos con "Candy": "Gardenia" sonó a clásico eterno (eché de menos más temas del descomunal "Post Pop Depression"), volvió a los Stooges para finalizar con un incendiario "TV Eye", "...she got the tv Eye on me..." se me eriza la piel solo de recordarlo. 

Dios es de Detroit.

PD: Respecto al festival debo decir que me gustó mucho el sitio, muy acogedor, y en general la organización estaba muy bien. El sonido era realmente espectacular, posiblemente de los mejores que he disfrutado en mucho tiempo. Tienen contratado el espacio para tres ediciones más y les deseo lo mejor (el sábado no pareció que se llenase el recinto) y desde aquí les recomendaría que confeccionasen un cartel más homogéneo (Iggy Pop y Fatboy Slim... ya me dirás qué diablos pintan el uno junto al otro), que prescindieran de los DJ's como parte del cartel y que contasen con las bandas locales.

Tengo que reconocer que el sistema de pago era absolutamente DEMENCIAL. Nunca había estado en un festival (o evento en general) con peor sistema de pago.

domingo, 30 de abril de 2017

Entrevista a los Pow Pow Pows: "El rock and roll está sepultado por un millón de cosas".


Tienen uno de los mejores discos que he escuchado en años, un trabajo que aúna con maestría el power pop con la psicodelia. "Animales fantásticos" es sencillamente una obra maestra. Y sin embargo nadie parece haber enterado. Aprovechando su paso por El Puerto de Santa María fuimos a verlos en directo y a charlar con ellos para que nos contaran sus orígenes y se desahogaran del desencanto que sienten por la mínima repercusión que tiene el rock hoy en día. Grandes músicos y mejores tipos.

La banda se formó en 2013, ¿cómo surgió?
Txetxu: Adolfo nos llamó a unos cuantos, nos congregó allí… A mí me cogió y me preguntó “Oye, ¿te apetece tocar el bajo?”, llamamos a Aitor a la batería, y comenzamos a hacer algunas versiones…

¿Qué versiones?
Adolfo: Tocábamos una de Moby Grape, una de los “Beats”, de Love…intentamos hacer una de la Credence…
TX: Todo muy 60’s.
AD: Sí, todo muy 60’s… La cosa era quedar los viernes, yo estaba con Íñigo tocando en otro sitio… Encontré a otro chico, a la batería, cojonudo… Y le dije a Txetxu, “oye, que he encontrado a un chico que toca la batería de cojones…”, vamos a quedar los viernes, a tomar unas cervezas…nos juntamos ahí…

Sin cervezas no se mueve el mundo… (Risas). 
AD: La idea era tocar los viernes después de currar, vamos, nos echamos unas cervezas, unas risas… Y tan ricamente, pero claro, un día llegó este y dijo “oye, mira, tengo un riff”, y pum, ya comenzamos. Uno que tiene una canción, otro que tiene no sé qué…
Tx: Y aquello se convirtió en un taller de hacer canciones… 

Todos venís de bandas con pedigrí. Mermaid y Green Manalishi, Electric Riders, Señor No, Silencio Absoluto… qué puntos en común teníais como para terminar juntos. Supongo que os conocíais… Adolfo tocó con Green Manalishi…
AD: No, no… toqué solo dos veces con ellos.
TX: Pero sí, nos conocíamos de hace años…
JS: Yo recuerdo haber visto a Electric Riders y los Basque Country Pharaons en un concierto en Lavapiés en Madrid hace… mil años… 
TX: Joder, eso es de la prehistoria… (Risas).
AD: Yo aún tengo ese cartel… 
TX: Ensayábamos en el mismo sitio… Llevamos años tocando juntos…en los mismos sitios…somos colegas. Estaba claro que en algún momento podríamos hacer algo juntos. Y claro, pasó.

Habéis publicado, corregidme si me equivoco, un disco (“Animales fantásticos”, en 2014) y un par de singles posteriormente. ¿Todo lo habéis autoeditado vosotros? ¿Las opciones de editar discos cómo está en la actualidad? Decía Lapido que hoy en día lo más práctico es la autoedición, pero que a la vez que “la autoedición es la mejor manera de arruinarse con un poco de estilo”.
AD: Tiene toda la puta razón… (Risas).  Sí, el primero lo sacaron unos tíos…
TX: ¿Sí? ¿Quién?
AD: Si tío, el del maletín…
TX: Aaaah, ostias, vale… Es verdad, tuvimos discográfica, tío… (Risas). Nosferatu…
AD: Y después el segundo single lo ha sacado un sello de Cáceres, porque ganamos un concurso.


Qué cojones me estáis contando… a estas alturas.
AD: Sí, sí… (Risas)… somos multiusos.
TX: El Euro-yeyé, tocan grupos 60’s, soul y rollo así…viene gente de Europa, americanos… Y luego con las bandas nacionales hacen el concurso de bandas… Hay un jurado y el que más les mole el premio es grabar un single.
AD: Y cómo conocíamos a todo el jurado pues ganamos nosotros… (Risas).
TX: Ese fue el primer concierto que dio Javi (Batería) con nosotros. Porque una semana antes, el batería que teníamos se fue y dimos con Javi. Qué hiciste, ¿un puto ensayo?
Javi: Un ensayo…
TX: Hizo un ensayo, dio el concierto perfecto y dijimos… nos lo quedamos!
Javi: Venía con el premio… (Risas).

¿A qué diríais que sonáis? He leído el término “psychedelic-powerpop-rock”. Está claro que el power pop y la psicodelia están muy presentes, yo a los Byrds del Fifth Dimenssion los veo muy presentes.
TX: Ojalá.
AD: Nosotros no queríamos sonar a nada.

No es que quiera que os defináis, sino que comentéis qué era lo que os apetecía hacer… 
TX: Sí, era todo un rollo 60’s… más finales de los 60’s… algo de beat…algo de costa oeste americana… un poco de Yardbirds… algo de los Stones y así…
AD: Txetxu y yo tenemos la misma base musical…quizá él tira más hacia unas cosas y yo hacia otras…pero lo que es la educación musical es la misma.
TX: La época dorada del rock and roll…
AD: Hay quince años maravillosos y esas canciones nos gustan a morir…

La psicodelia ha estado muy presente en vuestros trabajos, sobre todo con Electric Riders, 
TX: Ese rollo está claro que lo trae Adolfo… no lo puede evitar (Risas). 

Aunque el disco es muy pop, en el mejor de los sentidos, el toque psicodélico es evidente… ¿es un estilo que os permite una mayor creatividad? ¿Es lo que más escuchas quizá y te sale natural?
AD: Si te cuento que he estado escuchando esta semana te caes de la banqueta, pero bueno… Fugazi, tío… El primer disco de Fugazi.

Nada que ver.
AD: Si, nada que ver, en ese sentido yo escucho mucha música. Lo que pasa es que sí, está claro que desde que yo era chico llevo escuchando esta mierda…
TX: Es que además eres muy imaginativo con la guitarra, entonces tiendes a hacer cosas distintas
AD: Tengo poca técnica, pero parece que hago algo… Me pongo a hacer  “uuu…uuuu” y parece algo novedoso…

Por eso hablaba de la creatividad que la psicodelia te puede permitir.
AD: Nosotros cuando hicimos las canciones si necesitaban hacer ruido lo hacíamos, y si la canción no te lo pedía pues no le metíamos nada. Hemos ido haciendo arreglos y es lo que hemos querido meter. Obviamente siempre tengo en la cabeza todo eso y claro, me sale.

Cuáles son tus grupos favoritos de ese estilo… Hawkind… 13th Floors Elevators…
AD: Pink Floyd… Grateful dead, soy muy fan de los Grateful Dead… Y claro, de toda la psicodelia americana, los ingleses también, tenían a los Muffs… a los propios Beatles, obvio…

¿Qué consideración tenéis de vuestro trabajo, qué tan orgullosos estáis? Lo digo porque “Animales fantásticos” es uno de los mejores discos que hemos escuchado en mucho, mucho tiempo. Creo que es una perfecta combinación de melodías que apestan a clásicas, con desarrollos muy cuidados, muchos matices…
TX: Sí, todo eso que dices es cierto, tiene todo eso que dices, mucha melodía, sí… Yo si te soy sincero no acabé contento con cómo nos quedó la producción, quizá son cosas más técnicas, pero creo que podríamos haber conseguido que sonara mejor.

¿No te gustó cómo quedó el disco?
TX: No, no… La producción, la mezcla. No sé en qué momento del proceso la cagamos… 

Pues entonces imagínate qué buenas deben ser las canciones para que suenen bien a pesar de la producción.
TX: Si, sí… yo escucho las canciones y digo, Ostias, esto está muy bien, aquí hay nivel.
AD: Las canciones son bonitas, nos molan…Porque además nos salieron muy fácil. Ahí cada uno tiene su opinión sobre lo que es sonar bien, sonar mal…

Pero, ¿estáis orgullosos del resultado?
TX: Sí, pero como la repercusión ha sido mínima… Si no hay repercusión entonces dudas de tu arte… Pienso que igual soy mediocre.
Ad: Lo que ha sucedido es que nosotros creíamos que íbamos a tener más repercusión en ciertos ámbitos…
TX: Yo no esperaba nada, desde hace tiempo yo ya no espero nada.
AD: Sí que esperábamos algo… Pero no ha salido en ninguna revista musical, se ha enviado a gente…y no nos han hecho ni puto caso. Igual es porque no tenemos los contactos adecuados.
Xabi: Pero eso no tiene nada que ver con que el disco sea bueno o no.
TX: Ya, pero si no recibes nada… Hubo una reseña en un blog que hizo una crítica cojonuda, pero poco más. Luego ves en los conciertos que a la gente le gusta…pero no sé…

Hace seis años entrevisté a Txetxu y a Adolfo en el Serie Z y lo que percibí fue un desencanto brutal. Por la vida del músico, por lo duro que es, por la mala infraestructura de la industria en este país incluso de forma velada del público… 
AD: Quejarse no sirve de nada, pero a veces parecemos los viejos de los Muppets (Risas).

Entonces por qué seguís…
TX: Y qué hacemos, ¿comenzar a jugar al futbito? ¿Montamos un equipo? (Risas).
Javi: Comenzamos la semana que viene, nos vamos a federar y todo… (Risas).
TX: A ver…  es algo que hacemos bien. Yo tengo un trabajo de mierda que podría hacer un mono…pero cualquiera no sabe hacer canciones… Entonces es lo que quieres hacer en tu vida. Que no te va a llevar a ningún puto lado pero es lo que te da las satisfacciones en la vida. Y bueno, siempre estaremos haciendo cosas…

La verdad es que la sensación de desencanto en aquella entrevista era enorme…
AD: Yo además tenía 39 de fiebre…
TX: Yo estaba sin dormir y colocado… si no duermes algo tienes que hacer (Risas)
AD: Yo había tenido bolo el día antes y me acosté a las 2. Había quedado para coger el avión con esta gente a las 6 y ya iba con fiebre… unos sudores… Esto del rock and roll es una puta mierda… (Risas).

Ya es que la gente joven no está interesada en estas cosas. Yo a mi hija le pongo mucha música, quiero que tenga un buen background musical pero sé que cuando se haga mayor pues la gente a su alrededor no le va a seguir y eso lo normal es que al final se le vaya…
AD: Yo con mi hija lo he conseguido. Tiene  16 años, el otro día tocamos en Cataluña y le compré un libro de Black Sabbath, y solo por verle la cara de alegría que puso cuando se lo di… eso me lo llevo a la tumba. Esa niña me ha visto tocando desde los 3 años, que yo creía que le iba a reventar la cabeza, ha visto a Alice in Chains, Faith No More, Rush… ha ido a más conciertos que muchos adultos… Orgullo de padre…
TX: El rock and roll está sepultado por un millón de cosas.  Los chavales ahora tienen un millón de cosas que pueden hacer.

Decía Little Steven que el rock and roll tiene que volver a las catacumbas.
AD: La puta polla… yo no estoy de acuerdo, qué cojones. A las catacumbas… para qué, para estar comiendo mierda toda la vida… Y lo dice el guitarrista de Springsteen, no te jode. Ahora que viene de gira que se vaya a las catacumbas. Y es un tipo con una cultura musical brutal… Y gran actor.

No me jodas…
TX: Tío, es Silvio!!!

Carisma sí, pero gran actor, no me jodas…
TX: La cámara le quiere! Cuántos personajes hay más guapos que él? (Risas)
TX: Pero bueno, que un tío de estos que viene ahora de gira a lo grande, a ver si me dice otra vez lo de las catacumbas. Si él se queda en las catacumbas yo me quedo también, no tengo ningún problema.

Muchas gracias, chicos...

miércoles, 26 de abril de 2017

Entrevista a Pájaro: "Le mandamos Santa Leone a Tarantino. Supongo que estará aún en el plástico".


No ha sido fácil. Desde que Tali Carreto me sorprendiera hace muchos años en el salón de su casa con un disco del que hablaba maravillas, he seguido con veneración el trabajo de Andrés Herrera, Pájaro. Enorme músico sevillano que ha conseguido en su madurez ofrecer un fantástico trabajo sonoro, desbordando personalidad, talento y mucho, mucho sentimiento. Desde entonces he estado detrás suya para poder charlar con él, y por fin ha sido posible. Hablamos de sus orígenes, del sur, de guitarras ó pantanos y, como no, de su añorado Silvio. 

Cómo te llamo… Andrés… Pájaro… o maestro…

He tenido varios apodos desde la niñez. Por un tiempo me llamaban Betis. Volvía del cole y debajo llevaba la blanca y verde con la que en vez de jugar al fútbol me ponía a tocar la guitarra. Todo el mundo me llama Pájaro y así me gusta que me llamen. No estoy acostumbrado que me llamen Andrés.

¿Cuál fue tu primer recuerdo relacionado con la música? Tengo entendido que desde muy pequeño ya demostraste tanto interés por la música como pericia con la guitarra.

El primer recuerdo que me hizo algo en la cabeza y en el corazón fue en el Teatro Lope De Vega, con cinco años. Mi padre me llevó a un concierto de la Banda Municipal de Sevilla y estrenaban algunas marchas de Semana Santa. Aquel día me di cuenta lo que quería hacer el resto de mi vida…Músico.

Flamenco y marchas de semana santa por una parte, bandas sonoras de las películas que proyectaba tu padre por la otra… Ese es un poso que en muchos se diluye con el paso del tiempo pero que a ti se te ha quedado muy marcado, es parte de ese sonido tan tuyo…

Básicamente me he criado en medio de todas esas mezclas sin olvidar los discos que traían a casa los novios de mis hermanas. Desde Beatles hasta Camilo VI. Somos lo que hemos mamado y eso evidentemente ha marcado mi vida y mis gustos musicales.

Luego apareció el rock y todo eso cambió,  me imagino… igual que por Cádiz en aquella época entró mucha música a través de la base de Rota, a vosotros con la de Morón os debió suceder algo parecido. Eso explica que en Sevilla se produjera un movimiento rockero muy importante en los 70’s. Así a bote pronto diría que Smash, The Storm o Triana… eran bandas de un nivel fuera de lo común, es muy triste que apenas se citen hoy en día, como si no hubieran existido.

Sevilla ha tenido siempre una gran cantera de músicos. Es muy cierto lo que dices. La música autóctona ya tenía gran afición de pronto vienen un montón de americanos haciendo cambios de guitarras, amplificadores, discos en muchos casos a cambio de jamones o incluso hachís.

¿Cuál fue tu primera formación? 

Empecé solo. Miraba a mis hermanas poner acordes y luego yo los ponía. Con 9 años ingresé en el conservatorio y no llegué a durar ni un año. Me aburría porque el sistema era solfear, pero de coger guitarras nada. Mi madre me pago un profesor de flamenco con unos 13 años y estuve casi uno con él hasta que empecé a engolfarme con Hendrix

Y más adelante comenzaste con Silvio…

Tocaba en Brigada Ligera y varios componentes eran músicos del maestro. Teníamos el mismo ensayo y una tarde me quedé un rato y empecé a tocar canciones de Elvis. Silvio me escuchó y ya no me dejó salir del ensayo dándome el puesto de solista Luego hablamos de que habíamos estudiado en el mismo colegio y además salíamos los dos de nazarenos…estaba escrito.

Preguntarte sobre Silvio ya es una pregunta recurrente al hablar contigo. Yo tengo la sensación de que Silvio fue el tío más rock & roll que ha pisado este país. Yo veo imágenes suyas y me parece que llevaba una vida muy a lo Keith Richards, pero sevillano en lugar de británico. Siempre me he imaginado a Keith y Silvio pasando noches de juerga por Sevilla… Cuéntame alguna anécdota que no recuerdes haber contado ya…

Se han dicho casi todas pero hay una muy especial. El día que me casé tocábamos por la tarde en Paradas, pueblo de Sevilla. Justo después del concierto se fue para el manager y dijo “dame toda la pasta del concierto incluida la del equipo técnico”. El manager le dijo que no estaba para bromas y que le dejara hacer las cuentas y él le dijo: “Este muchacho pronto será padre y va a necesitar mucha pasta así que todo va para Pájaro”. Todos pensaron que bromeaba pero cogió el montón de billetes lo metió en un sobre y se lo dio a mi novia. No quise aceptarlo por supuesto pero me amenazaba con hacerme una maña de lucha greco-romana. La cantidad era alta pero lo importante es que no todas las anécdotas son dignas de Groucho… también era  súper- generoso.

¿Tienes relación con su hijo? Acabo de descubrir la banda en la que toca y me he quedado sorprendido, con la banda, muy rockera, con la sorpresa de que sea quien es el cantante… y con su imagen, una mezcla entre el propio Silvio y Lux Interior de The Cramps…

Fue alucinante la primera vez que lo vi…era Silvio nuevecito. Se me cayeron dos lagrimones de la emoción. Cuánto hubiese deseado Silvio abrazar a su hijo. Somos muy buenos amigos y por supuesto hemos tocado juntos muchas veces.

En 2012 publicas “Santa Leone” con Happy Place, aquello fue un punto de inflexión en tu carrera, ¿no? Creo que los de Happy Place te veían tocar en Sevilla y te daban la brasa para que grabaras con ellos, hasta que al final te convencieron.

Fue algo mas “romántico”. Raúl Fernández fue quien me presento a Paco Lamato y Joaquín Aneri. Puedo decir que es de lo mejor que me ha pasado en mi vida artística.

No sé si realmente esperabais un resultado tan espectacular. Es un disco muy bien hecho, se nota la dedicación, el cariño, y por supuesto el talento, puestos en su confección.

Humildemente… no. Teníamos ilusión de llegar poco a poco y por supuesto nos gustó bastante el resultado, pero no imaginamos que iba a ser uno de los mejores discos del año.

Santa Leone”, la canción, es algo majestuoso… Casi puedes sentir el polvo en tu boca, el calor abrasador… Cada vez que la escucho creo ver a Uma Thurman ensangrentada andando por el desierto buscando venganza con la catana en la mano… ¿Nunca habéis pensado en hacerle llegar vuestro disco a Tarantino? Si estuviera en mi mano yo se lo llevaba andando…

Se lo mandamos  a muchos y uno de ellos fue a él. Supongo que estará aún en el plástico…jeje…

El año pasado publicaste “He matado al ángel”, ¿había presión por repetir un trabajo que estuviese a la altura de Santa Leone? Porque por complicado que parezca lo habéis superado.

Lo hicimos con bastante  presión pero nuestra manera de trabajar no cambió .La fórmula de trabajo es trabajar en equipo. Estamos muy contentos con los resultados y ya estamos con el tercero. Trabajar con Raúl, Paco y Joaquín es todo un lujo. Happy Place hace honor a su nombre

Viene con mei” es una de mis canciones favoritas, ese ritmo es contagioso y muy evocador. Qué canción tan maravillosa, todo encaja a la perfección, el ritmo, la guitarra, la letra, los vientos, el sabor mediterráneo… ¿Cómo la compusiste? ¿Quién es Pietro?

Tengo una pareja de Yorshires  pero no de los enanos, los que son un poco más grandes. Al chico lo llamo y no viene. Va a su rollo y un día me dio por llamarle en italiano y vino. No es broma, él tiene la culpa de esta canción. Luego empecé a inventar una historia y Pietro Comino en como Juan Civil de “Las Luces Rojas”. Me gusta crear nombres ficticios con su ”guasa”.

Has comentado que te enseñaron gran parte de la técnica de la guitarra en Estados Unidos, ¿quién te enseñó? ¿Cómo fue?

Después de la Expo 92 Sevilla era un desastre. Se acabó lo que se daba y yo además tenía ganas de irme un tiempo. Conocí a una chica alemana y nos enamoramos. Ella me propuso irnos a San Diego, California. Nada más llegar busqué en un periódico clases de guitarra y tuve la suerte de conocer a Tom Queen. Uno de los mejores guitarristas locales y profesor. Fue quien me quitó los vicios que adquirimos los que aprendemos solos. Hubo un antes y un después con sus clases. Pero nunca aprendí a leer partituras. Eso ha hecho que pegue mas la oreja.



Has comentado en alguna ocasión que las canciones las trabajas en grupo, pero el origen es tuyo, y el toque que deba tener lo tienes claro desde un principio, si es instrumental, si tiene un aire surf, o mediterráneo… ¿Cómo compones?, ¿depende de la guitarra con la que estés en ese momento?

La mayoría de las veces con la guitarra española. Si es instrumental no sé porqué pero comienzo silbando. Si va a ir cantada primero hago una improvisación en “wikinglish”. Si veo que puede ser canción empiezo a sacarle más partes y por último pienso algo que me guste contar y empiezo con la letra. A veces hay que darle muchas vueltas hasta que está terminada.

¿Sientes que en Andalucía existe una corriente musical/rockera especial? Hace poco hablando de los Furia Trinidad los agrupaba con Pájaro y Guadalupe plata como ejemplos de una serie de bandas que han salido de Andalucía con un sonido muy personal. “...y sin embargo de un tiempo a esta parte en el sur español surgen francotiradores de la intensidad, del sentimiento hecho canción. Gente como Guadalupe Plata o, especialmente (y de qué manera), Don Andrés Herrera, Pájaro. O Furia Trinidad” escribí en este post. ¿Ves algún tipo de relación entre estas bandas, ves algún tipo de vínculo común, o es un poco casualidad?

Soy admirador nato de Guadalupe y Furia .Ellos han inspirado a muchos y por supuesto a nosotros. Creo que lo mismo que el delta del Mississippi tiene su sonido, nuestro Guadalquivir no va a ser menos y respiramos lo mismo y sobretodo nos gustan los pantanos con sus bichitos. Larga vida al Rock y a los rockeros.

¿Hay algún músico con el que te gustaría colaborar? Yo te veo haciendo muy buenas migas con Jose Ignacio Lapido (091). O con Goli, de Furia Trinidad, o Bourbon, de Sanlúcar.  

Sin dudarlo. Entre 091, Furia… y no quiero dar más nombres porque no quiero dejar a nadie en el tintero. Hay muy buena música y músicos en este país. Mi deseo es que entre todos luchemos para que la cultura en general sea una prioridad.

Mil gracias por tu tiempo y por tu música.

A vosotros por vuestro apoyo. Salud.

Gracias a Tali Carreto por su demostración de paciencia infinita.
Fotos de Juan Pérez-Fajardo.

lunes, 24 de abril de 2017

Pow Pow Pows en el Puerto de Santa María el próximo viernes 28 de abril.


"Animales fantásticos" es uno de mis discos favoritos de los últimos años. Junto a "Desintegración" de Atavismo creo que son de los mejores trabajos que puedes haber escuchado en estos cuatro/cinco años. Una colección de canciones exquisitas, un nivel compositivo insuperable y una gente que sabe perfectamente lo que se traen entre manos. Vienen de Electric Ryders, Mermaid/Green Manalishi o los Basque Country Pharaons. Lo primero que se te ocurre para definrlos es "pop-rock psicodélico", pero para mí es un conjunto de canciones exquisitas, comienzas con "Villanos" y ya sabes que estás ante algo especial. Todo esto viene a que están de gira y este viernes podré finalmente verlos. Como he venido comentando estos días, "Animales fantásticos" ha estado entre mis discos favoritos... los tres últimos años!

Bajo ningún concepto os los deberíais perder. Promete ser una noche grande cada vez que se suban al escenario...

Lo que queda de gira:

27 ABRIL - Wurlitzer Ballroom, MADRID (con Suzy & los Quattro)
28 ABRIL - Sala Blanco y Negro, EL PUERTO DE STA MARIA
29 ABRIL - Louie Louie, ESTEPONA
30 ABRIL - Casino Rock, ESQUIVIAS (con Ossa)
12 MAYO - Gaztetxe, ELORRIO (con What A Band)
13 MAYO - Vinilo Club, GANDIA
18 MAYO - La Triangu, SOPELA

Y para que escuchéis el disco https://powpowpows.bandcamp.com/album/animales-fantasticos.

lunes, 3 de abril de 2017

We'll allways love you, Elyse Steinman.


It is with profound sadness that I announce the passing of my wife, Elyse Steinman. She died on Thursday, March 30th after a three year battle with cancer”. Así nos dejaba ayer completamente en shock Greg Strzempka, el líder de Raging Slab a través de su cuenta de facebook. Elyse, su mujer, su compañera y guitarra de la banda, fallecía después de tres años luchando contra el cáncer, el jodido cáncer.

Raging Slab… una de esas bandas que te atrapan por completo. Al hablar de ellas es inevitable relacionarlos con Popular 1. La inmensa mayoría de seguidores de la banda debe agradecérselo a la revista y a César Martín. Yo, como muchos, los descubrí entre sus páginas, con The Dealer y sobre todo con su mítica actuación en el Serie Z. Todos conocéis la historia, antes de salir Greg comenzó a hacerse fotos con todo el mundo (yo incluido, pero después de la ingesta psicotrópica) y alguien le metió un “champiñón” en la boca, sin que Greg supiera reaccionar. Cuando se quiso dar cuenta ya estaba viajando en un trance alucinógeno, según me comentaría años más tarde el propio Greg. El concierto como no podía ser de otra forma resultó completamente caótico, Greg viajando por su cuenta y el resto de la banda siguiéndolo como buenamente podía. No, no fue el concierto de mi vida (ni el de ellos), pero en el imaginario colectivo aquello fue de lo más rock and roll que se ha visto en los escenarios de este país. No es de extrañar que un amigo comentase ayer (precisamente a raíz de la publicación de una foto con Elyse en ese Z) que aquellos dos primeros Serie Z fueron nuestro Woodstock particular para muchos de nosotros. No conocí a Elyse en persona ese día. Pasó un tiempo, unos pocos años, en los que Raging Slab volverían a girar por España. Y allí fuimos a verlos, no recuerdo en qué sala madrileña fue, pero sí teníamos muy claro que esa noche la pasaríamos detrás de la banda. Como decía antes Greg me comentó el incidente del “champiñón”, y como parecía bastante aburrido de la anécdota pasé a comentárselo a Elyse que estaba al lado y ponía una cara mitad enfado mitad cómica… Comenzamos a charlar y no sé, estuvimos toda la noche bebiendo y charlando en quién sabe qué bares de Malasaña. Qué gran mujer… Aún conservo la entrada de ese concierto con el “great guy, such a gentleman” que me dedicó Elyse. Me encantaba su forma de tocar, al slide… con esa ya mítica guitarra… Sus directos eran incendiarios, era todo actitud, encima del escenario y debajo de él. Creo que fue la última vez que tocaron por nuestro país, siempre se les ha echado mucho de menos. En la cuenta de Greg se multiplicaban los mensajes de apoyo y de deseo para que volvieran, pero nunca eran contestados, quién iba a imaginar que la realidad era tan dura. 

Elyse, donde quieras que estés, siempre te echaremos de menos.

lunes, 20 de marzo de 2017

20 años sin Jeff Buckley.


Cada vez que barrunto la necesidad (necedad, quizá) de desarrollar una teoría que trate de analizar la belleza de la música, de adentrarme en esa reacción bioquímica que se produce en nosotros como si fuera el soplo mismo de la vida, de cómo nos hace efectivamente sentir más vivos que la vida misma… siempre me tropiezo con la imposibilidad de hallar las palabras adecuadas con las que aproximarme a aquello que es el corazón, que es la belleza de la música, de la propia vida en realidad. Desisto en mi intento porque desisto de intentar explicar la vida y decido vivirla sin más. La música, la belleza, el arte… no se explica, se vive. La música de Jeff Buckley es todo eso: Belleza, sentimiento, sensibilidad… es la vida misma, y tras veinte años proponiéndomelo nunca he sido capaz de explicar con acierto la música de Jeff Buckley y, por extensión, al propio Jeff Buckley.

Jeff Buckley llegó a la vida de muchos de nosotros como algo fugaz. Grabó un único disco, "Grace", y desapareció. Suyo podía haber sido el universo, y sin embargo el universo se lo quedó para sí, con sólo treinta años. Muchos se esfuerzan en vano durante décadas en acuñar toda la belleza que él logró reunir en un único trabajo. Él lo hizo a través de apenas un puñado de canciones con las que hizo de este un mundo un poco mejor. Acceder a "Grace" y a Buckley es como entrar en la Capilla Sixtina e ir elevando la mirada a cada paso. Es esa sensación que te inunda mientras sientes cómo la sangre de tus venas se va calentando a cada instante y cada centímetro de tu piel la sientes latiendo, se siente viva.

La historia de Jeff parece sacada de un guión cinematográfico. Hijo de uno de los grandes talentos de los años 70’s, Tim Buckley. Padre ausente, artista, una entelequia en la psique de Jeff durante toda su vida (“Father do you hear me, do you know me, do you even care?”) que además, como si marcase el destino de su hijo en forma de herencia (como hizo Bruce Lee con su hijo Brandon), también moriría muy joven. Jeff y Tim apenas se vieron dos veces. La carrera musical de Jeff se inició de forma casi accidental en una misa cuando interpretó dos canciones de su padre en modo de homenaje, dejando helado al público que asistía al servicio eucarístico. De alguna forma aquello impulsó algo que estaba latente, conectó a padre e hijo y le indicó el camino, un camino agreste, engañoso y de final incierto.

Desde entonces Jeff comenzó ensayar y a practicar. Su voz era la de un ángel, dominaba a la perfección todas las tonalidades, un control absoluto de la voz, sobrada de potencia pero derrochando suavidad, con fuerza pero hecha para susurrar. Y algo que normalmente nadie recuerda: Jeff Buckley era un guitarrista fantástico. Su domino de las seis cuerdas como guitarrista rítmico era sobresaliente. Lo mejor que creo puedo decir es que su forma de tocar estaba a la altura de su voz, que se fundían a la perfección, y que sin su sutil técnica sus canciones no habrían alcanzado las cotas de belleza que consiguieron. Alguna vez me he imaginado a Jeff como solista de una banda y nunca me encajó. Jeff Buckley era su voz y su guitarra, ambos sublimes.


Es 1997 y "Grace" ve la luz, nada volverá a ser lo mismo. Entre tanta miseria, entre tanta tristeza y fealdad, "Grace" brilla  y hace de este un mundo mejor, “hay sitio para la belleza” parece decirnos entre susurros. En efecto, "Grace" comienza con un susurro, Jeff inicia su obra susurrando, ¡qué manera de presentarse al mundo! De forma sutil se nos presenta, torturado, bello, honesto, vulnerable. "Mojo Pin" abre el disco casi sin querer para terminar gritando, dejándonos exhaustos. Con "Grace", la canción, comienza el éxtasis, la voz de Buckley ya se ha apoderado de ti, te transporta, te rodea y te eleva (“Ahí la luna, buscando quedarse, lo suficiente como para que las nubes me lleven lejos, volando”), la vida puede ser maravillosa  a veces. Su forma de cantar demuestra una personalidad abrumadora, en plena vorágine grunge su voz bebe del jazz (Nina Simone es un referente continuo, sin duda) y del rock, su modulación, su cadencia es asombrosa. En "The Last goddbye" el nivel se mantiene, cuando no incluso crece, qué maravilla de canción, la voz de Buckley se funde con una preciosa orquestación de viento, el alma se te tiene que encoger ante algo así, tanta vida, tanta belleza… tanta que casi duele. Jeff comienza a jugar con los falsetes con una facilidad y una sencillez pasmosa, su personalidad queda plasmada en su totalidad. A partir de aquí se da un pequeño respiro, inicia una parte del trabajo más introspectivo, donde voz y guitarra son el centro de todo en un tono muy jazzy, “escúchame, no puedo ver claramente”, canta desde la penumbra. Me lo imagino tocando en un bar oscuro lleno de humo con los ojos cerrados… viviendo cada nota que interpreta con una intensidad que te desarma desde la seda. Qué decir de su re-interpretación del "Hallelujah" de Cohen que no se haya dicho ya. Debería callarme, renunciar a escribir y volver a ponerla, cerrar los ojos y dejarme envolver por ese ángel llamado Buckley, que consigue elevar la música a otro nivel, como si estuvieras en un altar sagrado y quisiera elevar tu alma desarmándote con su guitarra y su voz. Su voz, qué forma de cantar... Leonard Cohen, al igual que le sucedió a Dylan con Hendrix y su "All along the watchover", llegó a afirmar que esa canción ya no le volvería a pertenecer jamás. Si Grace solo hubiera incluido esta canción Buckley habría subido a los altares igualmente. Pero no, vuelve con un tema compuesto por él solo, "Lover you should come over", un llanto de desamor (quién necesita el amor existiendo un desamor tan bello…). Unos coros y un órgano apenas perceptible son un apacible viaje que te mece y te mece, te abraza… cada vez que escucho esos estribillos me sigue dando la misma sensación, la misma necesidad de darle las gracias al cielo por haber nacido. Es una de mis canciones favoritas del disco, cómo evitarlo… Ahora se apagan las luces. Un Buckley más introspectivo aún si cabe nos mece con "Corpus Christi Carol", no puedo ni siquiera imaginar algo tan hermoso. Tan sutil que casi duele, como si fuera una nana y él el ángel que te acuna. Con "Eternal life" Buckley suelta su ira por única vez en el disco, con su canción más furiosa. Buscar los paralelismos entre la letra de "Eternal life" y el devenir de su compositor es tan sencillo como devastador. De nuevo es un torturado Buckley el que nos grita, a nosotros, al mundo. No es este un sitio en el que se encuentre cómodo, sin duda. Él se abre al mundo pero el mundo no le responde más que con miseria. "Dream brother" cierra Grace cerrando de alguna forma el círculo que se inició con "Mojo Pin", de forma sosegada, entre susurros, como si fuera el final de un sueño, hipnótico, onírico.


El éxito de ventas no estuvo a la altura del de crítica. No era un disco de venta sencilla a pesar de lo cuidado del producto (tanto portada, vídeos, imágenes… transmitían mucha elegancia). Celebridades alabaron notablemente el trabajo de Buckley y durante tres años no paró de girar y girar, con una espiral de demonios internos y desencantos con la industria que hicieron de él más inaccesible aún, pocas entrevistas se guardan de él. Siempre he pensado que los artistas no deberían dar entrevistas, su arte habla por ellos, y el de Buckley más que hablar grita de forma cristalina. En mayo de 2017 Jeff se reuniría en Memphis para iniciar la grabación de su segundo trabajo, que tenía el provisional título de "My Sweetheart the Drunk". Buckley murió ahogado en el río Wolf. Se ha dicho que quizá se suicidó, que fue un accidente imprevisible o una jodida estupidez. En realidad da igual, al igual que Shannon o Amy, ya nunca volvió a nosotros para interpretar una última canción, dejándonos huérfanos de su talento.

Lo que vino después fue realmente inspirador. Era de esperar que aparecieran re-ediciones de todo lo que hubiera podido llegar a grabar, y así fue, pero es indudable que Buckley desde el más allá nos siguió dando mucho. Su compañía de discos trabajó en el material que había llegado a grabar para su segundo disco, publicando "Sketches from My Sweetheart the Drunk", un notable epitafio en el que pudieron rescatar joyas como "Everybody here wants you", tan terroríficamente bella como dolorosa, una canción sin duda a la altura de "Grace". O la juguetona "Yard of blod girls", que grabó con Inger Lorre. También "New Year's Prayer", una hipnótica canción casi lisérgica que nos da una idea de cómo trataba Buckley de experimentar en busca de nuevos sonidos y matices. Del resto del disco sólo se puede decir que son apenas bocetos casi sin trabajar, poco se puede intuir de estos de lo que podría haber dado de sí Jeff en su segundo trabajo.


No puedo dejar pasar la que, sorprendentemente, es mi canción favorita de Buckley. La descubrimos en su directo "Mystery White Boy". “This is a song some of probably don’t know… most of you” decía Jeff antes de arrancar “What will you say”… Qué decir, una de las canciones más bellas, más puñeteramente bellas que nunca he escuchado, un llanto desgarrador al padre ausente, un grito al mundo que se acaba, que se cae a pedazos.

It's been such a long time
And I was just a child then
What will you say
When you see my face?
Time feels like it's flown away
The days just pass and fade away
What will you say
When they take my place?
It's funny now
I just don't feel like a man
What will you say
When you see my face?
My face...
Mother dear, the world's gone cold
No one cares about love anymore
What will you say
When you see my face?
Father do you hear me?
Do you know me?
Do you even care?
What will you say
When they take my place?
My heart can't take this anymore
What will you say
When you see my face?
When you see my,
See my face...
I can feel your time crawling
To a slow end
I can feel my time crawling

Recuerdo escucharla una y otra vez, una y otra vez en mis interminables paseos por la fría Dublín en el 2000, sentía que me estaba cantando a mí, el mundo se paraba a mi alrededor, nada importaba cada vez que le escuchaba gritar como si la vida le fuera en ello… esa forma de expresarse solo está destinada para elegidos, sin duda.

Lo que vino después realmente no terminó de interesarme. Uno llega a pensar que la gallina de los huevos de oro, finalmente, se había vaciado por completo, algo normal a tenor del status de leyenda que la figura de Buckley ha llegado a alcanzar hasta nuestros días. Y sin embargo el año pasado se publicó una joya M-A-R-A-V-I-L-L-O-S-A titulada “You and I” en la que se recoge a Jeff únicamente junto a su guitarra (el Jeff más auténtico, el más intenso) en unas grabaciones que realizó para Columbia Records a modo de presentación. Increíble pero cierto, 19 años después de su fallecimiento Buckley volvió a nosotros con la misma sensación de que un ángel había bajado para deleitarnos con sus canciones, con su música. “Grace” es el único tema ya conocido, el resto son versiones de composiciones más o menos conocidas, con un nivel interpretativo que vuelve a rallar a lo más alto. Mi favorita es el tema rural tradicional “Poor boy long way from home” que interpreta demostrando su destreza con el slide, algo que, sorprendentemente, no usaría nunca más y que da una muestra de su profundo dominio de la guitarra. “Just like a woman” de Dylan, o una deliciosa “I’m calling you” son solo ejemplos de un disco maravilloso cuando creíamos que no volveríamos a tener nada nuevo de Buckley.

20 años sin Buckley y al igual que Shannon, sigue con nosotros. El río Wolf no se lo llevó, simplemente lo subió al altar de los cielos para convertirlo definitivamente en el ángel que realmente era. Nunca lo he hecho y creo que es buen momento para hacerlo: Gracias Jeff Buckley por haber existido.