Mostrando entradas con la etiqueta Mark Lanegan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mark Lanegan. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de julio de 2013

Mark Lanegan Top Ten.




Quizá la música de Lanegan no es la más adecuada para el sofocante calor del verano, pero es inevitable tenerlo presente siempre ante semejante ritmo de trabajo. Como decíamos hace unos días se acaba de anunciar próximo disco de versiones siguiendo la línea del fantástico I’ll take care of you, y como igualmente decíamos, impresiona el ritmo que demuestra Lanegan con un disco aún caliente, otro recién publicado y el de versiones para septiembre. Y es que Mark parece no perder el tiempo. A pesar de su aspecto parece un verdadero adicto al trabajo, y la mejor forma de demostrarlo es comprobando la cantidad de colaboraciones desde hace unos años, porque realmente es impactante: Greg Dulli (junto a The Twlight Singers o formando The Gutter Twins), The Soulsavers, Isobel Campbell, Queens of the Stone Age, Moby, Duke Garwood… Y si a eso le sumamos sus propios discos en solitarios, pues tenemos un trabajo que a veces resulta inabarcable.
 
Y como yo las listas de “mis…favoritos” nunca me salen en navidad, que es cuando se suelen hacer, me apetecía hacer un pequeño repaso a lo que son las canciones que más me gustan del Lanegan en su carrera en solitario, esto es, fuera del universo Screaming tres. Allá vamos:

10. “Ugly Sunday”.
Una de mis canciones favoritas “ever” de Lanegan. The Winding Sheet era su primer disco en solitario, grabado en uno de los parones de los Screaming Trees. Un tema acústico e hipnótico muy característico de su primera época. Su voz suena cavernosa pero no rota que te maravilla y te atrapa en una espiral en caída libre (I'm drunk half blind, And it's an ugly Sunday morning… Why if I'm so alone now, Is it getting hard, to say goodbye now).

..
..

9. “Odde to sad disco”.
Esta canción me encanta, pertenece a su último disco en solitario, Blues funeral. No me fascinan muchas de las cosas que Lanegan ha grabado cuando intenta modernizar su sonido, de hecho los dos discos anteriores (disco y EP) a Blues Funeral nunca me han vuelto loco, pero aquí creo que consigue el punto intermedio perfecto entre un sonido de teclados (podría pasar por un tema del pesado de Moby de la banda sonora de The Beach) y una melodía a prueba de bombas como contrapunto oscuro a la luminosidad sonora.


..

8. "Lullabies to Paralyze".
Ya comenzamos con las colaboraciones. Pfff, menuda forma de comenzar un disco de rock. Sin duda uno de los momentos más inspirados de los Queens of the Stone Age, que siempre han adolecido de que Josh Homme no es un gran cantante. Lanegan es único aportando sentimiento a una canción.



 

7. "Revival".
Casi nada. De un día a otro, en 2007 nos encontramos que una banda, The Soulsavers, eminentemente electrónica de la que no sabemos gran cosa, ha publicado un disco (tenían alguno más anterior) con Lanegan al frente. Y cuando nos temíamos lo peor, vemos que no, que facturan gemas tan escalofriantes como este Revival, una especiel de góspel apocalíptico áspero y dulce a la vez acompañado por un video que parece sacado de la inquietante (y genial) serie Carnivale. Lanegan canta como los ángeles, con coros perfectos, una orquestación y producción envolventes. Dios, esta canción me tuvo obsesionado durante meses.

..

6. "The Station".
Menudos dos, Dulli y Lanegan, casi nada. Dos tipos con carreras parecidas, cantantes de grandes bandas de los 90’s embarcados en sus carreras en solitario (aunque Dulli ha reunificado a los Afghans para girar) y sobre todo, sobrados de talento y personalidad. En 2007 nos sorprenden con un disco grabado bajo el nombre de the Gutter Twins, Saturnalia, que sin ser una obra maestra, contiene canciones descomunales, como esta The Station, donde las dos voces se acoplan a la perfección, la sensualidad de Dulli y la densidad de Lanegan en un tema 100% Afghan Wighs. Verlos en directo interpretando The Station puede ser uno de los momentos más felices de mi vida, sin duda.


 


5. Where did you sleep last night.

Casi nada, un tema legendario del mítico Leadbelly a manos de Lanegan a la voz y Kurt Cobain a la guitarra. Realmente sobrecogedora. Que a estos tipos les gustaba el tema era evidente, todos recordamos la interpretación que haría Nirvana en su famoso acústico. Una pena que Lanegan no se apuntara a interpretarla ese día.




4. Pendulum.
Posiblemente mi primera canción favorita de Lanegan en solitario. Sencilla, afilada, con uno de sus típicos riffs acústicos, y una letra que te pone los pelos de punta. Supera esto!

 
Jesus Christ been here and gone
What a painful place to leave
With frost on the limbs of a cherry tree
This cold, cold wind is buryin' me
Swing pendulum, swing slow
Got no time to call my own
Oh my Lord don't you bother me
I'm as tired as a man can be…



 

3. Number nine.
A vueltas con el amigo Dulli, sí señor. En 2003 publica Blackberry Belle con The Twilight Singers, banda con la que ha grabado discos correctos que no están a la altura del legado de su antigua banda, pero que siempre mantuvo un nivel digno. En Blackberry Belle cierra el disco con esta E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R canción interpretada a dúo con Lanegan. Reposada, aterciopelada, es imposible hacer algo más hermoso que esto, es imposible.




2. One way street.

Palabras mayores, simplemente una de las mejores canciones que he oído nunca. Tema que abría Field songs en 2001 es una composición superlativa, donde se encuentran todas las características que hacen de Lanegan un artista especial: Interpretación insuperable de una canción insuperable, un Lanegan en estado de gracia que no volvería a componer nada parecido hasta Blues Funeral. Un puto genio.



 

1.  Burning Jacob's Ladder.

Y bien, ¿cuál es en mi opinión la canción cumbre del amigo Lanegan? ¿De algún disco en solitario? ¿Algo con PJ Harvey, Homme, Dulli…? No… es un tema que aparece en… un puto videojuego!!! Efectivamente, Lanegan cedió (o vendió, en realidad) esta joya a un jodido videojuego, para el tráiler de un juego llamado Rage. Increible pero cierto. ¿Y la canción? Absolutamente soberbia: dramática, áspera, intensa y sobre todo, otra composición magistral de un Lanegan que cuando quiere (y suele querer a menudo) nos deja obras maestras como esta.

martes, 2 de diciembre de 2008

Screamig Trees - The Unreleased album

Algunos conocerán la historia, al menos la oficial. Los Screaming Trees tocaron el cielo con "Sweet Oblivion" a principios de los 90's en plena efervescencia del sonido Seattle. Nunca llegaron ni de lejos al nivel de Nirvana y cia, pero si hubo formaciones que vendieron cientos de miles de copias sin merecérselo, los Trees, sobrados de talento, lograron vender casi medio millón, y con eso al menos se pusieron en un nivel más que importante. Su single "Nearly Lost You" entre otras cosas por salir en la entretenida película "Singles" (y por ser un temazo como pocos, claro) les dió la fama necesaria para que su compañía pusiera sus esperanzas en el siguiente disco que grabasen.

Y, ay amigo mio,... qué mala es la presión para un artista! Después de una carrera más que interesante hasta "Uncle Anesthesia" del 91 donde dieron el salto cualitativo definitivo, y tras su, en mi opinión, obra magna, "Sweet oblivion",... saber que podían ser "the next big thing" les pudo, así de sencillo. Claro que las sustancias psicotrópicas que solían consumir los hermanos Conner y demás no ayudaron a mantener la cordura y la tensión, pero lo cierto es que el proceso compositivo se resintió completamente. Acostumbrados a grabar en poco tiempo, la banda necesitó casi un año completo para editar "Dust". ¿La razón? Grabaron un disco entero, lo escucharon,... y lo tiraron a la basura por considerarlo mediocre, decidiendo comenzar totalmente de cero. Lanegan comentaba que aquello fué terriblemente duro para él como compositor y como artista, y que solo llegaron a aprovechar de los descartes "Dying Days". No es muy complicado aventurar que aquella experiencia traumática no ayudó en el escaso futuro que la banda tenía ya: Dust apenas vendió pese a ser una obra maestra, su compañía se desentendió de ellos, problemas internos,... bla bla bla,... the same old story, you know.

La pregunta es,... ¿qué tan malo era lo que deshecharon? Pues ciertamente,... una maravilla. Aquí les dejo esto que cayó en mis manos hace poco y que me parece fantástico, y que debería estar penado por alguna ley internacional que canciones así se queden sin publicarse. Como siempre digo, el nivel compositivo de un músico se comprueba en sus descartes. Mientras ellos tiraban a la basura joyas como Anitha Grey, cientos de formaciones con decenas de discos a sus espaldas, matarían por grabar un solo tema como este. Así es la vida. Una puta injusticia.
Disfruten: Lanegan debería echarle una nueva escucha, quizá recupere la cordura.