Desde hace tiempo he querido escribir sobre algunas bandas especiales para mí, algunas con discografias que he exprimido minuto a minuto hasta límites casi enfermizos. O quizá sobre discos concretos que me han volado la cabeza sin que nadie me hubiera prevenido sobre lo que se me venía encima. Pienso ahora mismo en Mongrel de Bob Seger, o sobre este disco que comienza mi personal homenaje a algunas bandas de los 70's que se han convertido en pocos años en imprescindibles en mi vida y en mi forma de comprender el rock and roll. El disco, en efecto, es "Tons of Sobs" de los británicos Free. Joder, Free deberían estar valorados como una de las más grandes formaciones de la historia, piezas fundamentales de todo lo que vendría después, y sin embargo con un poco de suerte algunos sabe que los que interpretan allright now se llaman Free. Todo cristo conoce a los Led Zepellin o Black Sabbath, pero cuántos han escuchado discos de los Small Faces, la Jeff Beck Band o de los mismos Free? Pues pocos, para qué nos vamos a engañar. Hace poco en una boda a la que tuve que ir, de estas faraónicas, en un estado suficientemente lamentable conocí por casualidad (en la barra, claro) a un tipo que conocía a los Free y que tenía un disco, joder, !le di un abrazo! Si es que uno tiene su corazoncito, y cuando le tocan la fibra sensible... pasan estas cosas. Free son de esas cosas que uno no dudaría ni un instante en defender con los puños ante quien hiciera falta.
Bueno, a lo que vamos, Tons of sobs, estamos en 1968 y Free debutan con un joya de blues rock sucio que apesta a alcohol, sexo y carretera, y donde nos encontramos a cuatro tipos que apenas llegan a los 20, que van más allá en la british invassion de los 60's, Paul Rodgers (la voz del rock, Chris Robinson dixit), Paul Kossof (guitarra, un genio fugaz) , Andy Frasier (genio precoz, solo tenía 16 años cuando publicaron el disco y sus lineas de bajo son fundamentales en toda la carrera de la banda) y Simon Kirke destrozando la batería.
No puedo comentar demasiado sobre el disco, solo que cualquiera que tenga un mínimo de afecto al rock debería levantar un altar a esta banda y a este disco en particular, así que si no lo conocéis, escuchadlo inmediatamente. Ya me lo agradeceréis luego.
Y esto solo es el principio, próximamente seguiremos con los dos siguientes de Free con los que Tons of Sob forma una santa trinidad de auténtico rock n' blues.