No lo escondo, siento verdadera devoción por las hermanas Söderberg. Hace ya un par de años escuché por casualidad a un amigo hablar de ellas y, curioso que es uno, me lancé a escucharlas. Igual que hago con cada referencia que me llega normalmente y que ahora con todos los medios que tenemos no hay excusa para no probar cada disco del que oyes hablar. El disco que encontré era The Lion's Roar, una grabación que me dejó boquiabierto, dos niñas de apenas 22 años editaban su segundo disco con un resultado espectacular, pop folk de un nivel sobresaliente del que ya hablamos en el blog (aquí) hace tiempo.Ahora, dos años más tarde las tenemos de vuelta con un disco que, afortunadamente, continúa la estela del anterior (no soporto los cambios estilísticos bruscos), Stay Gold se llama la obra. Ellas citan entre sus influencias a Townes Van Zandt, Simon and Garfunkel, Ryan Adams, Gram Parsons, Neko Case... y no es de extrañar que su música suene como suena. Digamos que no suena precisamente a música hecha por y para adolescentes, sus padres debían de disponer de una extensa colección de discos para que sus hijas hayan salido con un gusto tan exquisito.
En una época en que las nuevas estrellas parecen de plástico, las hermanas Söderberg, Johanna y Klara, son una auténtica bendición. Os las recomiendo encarecidamente.
















