
Uno, que tiene su corazoncito de coleccionista, por muchos discos que pueda tener (ni la décima parte de los que quisiera, claro), tiene sus discos más o menos predilectos, esos a los que, por una razón u otra, les tienes un especial cariño y que no le dejarías a tu mejor amigo ni aunque te fuera la vida en ello. El cd de A nod is as good… de los Faces o el vinilo de Blues for the red sun de Kyuss, comprados en Dublín, el original del Exile, el vinilo de Rattle & Hum… no sé, hay cientos. Pero… ¿cuántos discos guardamos con cariño… precisamente por lo contrario, por que son un desastre y aún así los sigues guardando? Bien, aquí van unos cuantos que llevan años sumando capas de polvo en mis estanterías.
SOUL SEARCHING SUN – LIFE OF AGONY.
Prototipo de grupo que se va al carajo por culpa suya. En 1993 editaron su primer y mejor disco, un insano y salvaje River runs red, disco no apto para mentes sensibles de metal que a más de uno nos dejó completamente noqueado y también, para que negarlo, con el cuerpo cortado (la temática del cd era el suicidio de un chaval, con diálogos incorporados, telita). Dos años más tarde publicaron Ugly, donde dejaban ese sonido tan salvaje incorporando melodías, y donde, ejem… su mejor canción era una versión de Simple Minds. Un buen disco, de todas formas.
Pero en el 97… bien, los amigos, liderados por un simpático cantante apellidado como el que manejaba a Mazinguer Z, Caputo, decidieron que el futuro estaba en el pop-rock melódico y… vaya, editaron el típico de rock pseudo-grunge de los que había cientos de miles a finales de los 90’s, cuando ya nadie con juicio quería oir más mierderas copias de las bandas míticas de Seattle. Sonido despersonalizado, canciones blandas, sin rastro de la mala baba de antaño, todo era color y esperanza, algo que contrastaba con la oscuridad extrema de su primer disco que incluso se llegó a comparar con Tool por su sonido opresivo. Bien, yo fui directo a comprarme el cd después de haber quemado las cintas de los dos anteriores, en una época en la que no había demasiado dinero para cd’s, y… madre de dios, qué ganas de haberme ido a Brooklyn a tirárselo a la cara… Obviamente, después de ese disco se separaron.
Dos escuchas desde 1997 y creo que no lo he vuelto a tocar, pero ahí sigue el cd, inmaculado.
INTÉNTALO VÍA SPOTIFY.
HOW TO DISMANTLE AN ATOMIC BOMB – U2.

Pfff… esto sí que fué dañino. U2 venían ya cuesta abajo, la época gloriosa quedaba muy atrás, All you can’t leave behind fue un soplo de aire fresco dentro de la mediocridad general de sus composiciones, pero amigo… su eterna vuelta a los orígenes (como me río…) fue un disco tan mediocre como su pretencioso (y estúpido) título. Sólo el primer single, Vertigo (el single más mediocre de los que han publicado? Seguro!) dejaba claro que de ideas estaban más que jodidos. Ese sonido que suena a (ay madre) de The Killers, esos tecladitos, ese rollo tan meloso… joder, que estos eran los mismos que grabaron algunas de las mejores canciones que he oído!!! A The Edge el día que le corten la electricidad se meterá a zapatero o algo, por que menudo inútil.
Definitivamente el disco perfecto para regalarle a una antigua novia.
QUE NO DIGAN QUE NO TE ADVERTÍ.
PART OF ME – CHRIS CORNELL.

Bueno, qué voy a contar de este peligroso artefacto que no haya contado ya. Justin Timberlake se apoderó del cuerpo del cantante de Soundagarden y fabricó un… ¿disco? de música bailable ideado para reinar en las pistas de baile y en las listas de la MTV junto a los mamones que triunfan ahora en la cadenita, todo ideado para el deleite de quinceañeras y locazas. Juro que lo intenté, escuché el disco varias veces tratando de encontrar al Cornell de verdad (o en realidad era este el que se encontraba latente bajo el disfraz de bestia parda?), pero… aquello se merece el mayor de los castigos joder,… que despropósito de disco dios mío.
La historia que vino después todos la conocemos, Cornell de la ostia que se pegó ha reunido a su banda. Me imagino a Thayil y Cameron recibiéndolo el primer día haciendo los pases de baile del part of me,... aah... oohhh... descojonados.
A VER CUÁNTO AGUNTAS VIA SPOTIFY.
V – LIVE.

Otros amiguetes que se tomaron demasiado en serio a ellos mismo y acabaron donde se merecían,… en el mayor de los olvidos y su cd como posavasos en mi casa. Estos chicos en plena fiebre alternativa dieron el pelotazo con Throwing Copper, una colección de buenas canciones que gustó tanto a oficinistas o niñas y a algún rockero trasnochado (presente), y que llegaron a plasmar en un muy buen Unplugged. Todo muy dramático, muy prentecioso, ok, pero había buenas canciones, que es de lo que se trata.
Bien, después del mega éxito, llegaron un par de discos que no pegaron ni de lejos lo mismo que Throwing Copper, y finalmente publicaron su típica apuesta de “todo o nada”, y obviamente salió nada. Me regalaron el disco y lo escuché con ansia entre otras cosas por un efectivo single en el que aparecía… el jodido Tricky. No, no el monstruo de las galletas, sino la estrella del bendito trip hop. Una canción de las de usar y tirar… que era de lejos lo mejor del disco. Canciones vacías, presuntuosas, intentando mezclar fraseos, coros con calzador, un cantante que realmente se había creído el nuevo mesías del rock (…) con la misión de salvar las almas de millones de desvalidos jóvenes… Vamos, una puta mierda.
Ignoro qué fue de ellos, pero por mí que permanezcan lejos de mi reproductor.
CUIDADO... ES CONTAMINANTE.
Hay unos cuantos más, pero mejor lo dejamos ya por hoy y me pongo el Exile para que se me pase el mal cuerpo que se me ha quedado.
SOUL SEARCHING SUN – LIFE OF AGONY.
Prototipo de grupo que se va al carajo por culpa suya. En 1993 editaron su primer y mejor disco, un insano y salvaje River runs red, disco no apto para mentes sensibles de metal que a más de uno nos dejó completamente noqueado y también, para que negarlo, con el cuerpo cortado (la temática del cd era el suicidio de un chaval, con diálogos incorporados, telita). Dos años más tarde publicaron Ugly, donde dejaban ese sonido tan salvaje incorporando melodías, y donde, ejem… su mejor canción era una versión de Simple Minds. Un buen disco, de todas formas.Pero en el 97… bien, los amigos, liderados por un simpático cantante apellidado como el que manejaba a Mazinguer Z, Caputo, decidieron que el futuro estaba en el pop-rock melódico y… vaya, editaron el típico de rock pseudo-grunge de los que había cientos de miles a finales de los 90’s, cuando ya nadie con juicio quería oir más mierderas copias de las bandas míticas de Seattle. Sonido despersonalizado, canciones blandas, sin rastro de la mala baba de antaño, todo era color y esperanza, algo que contrastaba con la oscuridad extrema de su primer disco que incluso se llegó a comparar con Tool por su sonido opresivo. Bien, yo fui directo a comprarme el cd después de haber quemado las cintas de los dos anteriores, en una época en la que no había demasiado dinero para cd’s, y… madre de dios, qué ganas de haberme ido a Brooklyn a tirárselo a la cara… Obviamente, después de ese disco se separaron.
Dos escuchas desde 1997 y creo que no lo he vuelto a tocar, pero ahí sigue el cd, inmaculado.
INTÉNTALO VÍA SPOTIFY.
HOW TO DISMANTLE AN ATOMIC BOMB – U2.

Pfff… esto sí que fué dañino. U2 venían ya cuesta abajo, la época gloriosa quedaba muy atrás, All you can’t leave behind fue un soplo de aire fresco dentro de la mediocridad general de sus composiciones, pero amigo… su eterna vuelta a los orígenes (como me río…) fue un disco tan mediocre como su pretencioso (y estúpido) título. Sólo el primer single, Vertigo (el single más mediocre de los que han publicado? Seguro!) dejaba claro que de ideas estaban más que jodidos. Ese sonido que suena a (ay madre) de The Killers, esos tecladitos, ese rollo tan meloso… joder, que estos eran los mismos que grabaron algunas de las mejores canciones que he oído!!! A The Edge el día que le corten la electricidad se meterá a zapatero o algo, por que menudo inútil.
Definitivamente el disco perfecto para regalarle a una antigua novia.
QUE NO DIGAN QUE NO TE ADVERTÍ.
PART OF ME – CHRIS CORNELL.

Bueno, qué voy a contar de este peligroso artefacto que no haya contado ya. Justin Timberlake se apoderó del cuerpo del cantante de Soundagarden y fabricó un… ¿disco? de música bailable ideado para reinar en las pistas de baile y en las listas de la MTV junto a los mamones que triunfan ahora en la cadenita, todo ideado para el deleite de quinceañeras y locazas. Juro que lo intenté, escuché el disco varias veces tratando de encontrar al Cornell de verdad (o en realidad era este el que se encontraba latente bajo el disfraz de bestia parda?), pero… aquello se merece el mayor de los castigos joder,… que despropósito de disco dios mío.
La historia que vino después todos la conocemos, Cornell de la ostia que se pegó ha reunido a su banda. Me imagino a Thayil y Cameron recibiéndolo el primer día haciendo los pases de baile del part of me,... aah... oohhh... descojonados.
A VER CUÁNTO AGUNTAS VIA SPOTIFY.
V – LIVE.

Otros amiguetes que se tomaron demasiado en serio a ellos mismo y acabaron donde se merecían,… en el mayor de los olvidos y su cd como posavasos en mi casa. Estos chicos en plena fiebre alternativa dieron el pelotazo con Throwing Copper, una colección de buenas canciones que gustó tanto a oficinistas o niñas y a algún rockero trasnochado (presente), y que llegaron a plasmar en un muy buen Unplugged. Todo muy dramático, muy prentecioso, ok, pero había buenas canciones, que es de lo que se trata.
Bien, después del mega éxito, llegaron un par de discos que no pegaron ni de lejos lo mismo que Throwing Copper, y finalmente publicaron su típica apuesta de “todo o nada”, y obviamente salió nada. Me regalaron el disco y lo escuché con ansia entre otras cosas por un efectivo single en el que aparecía… el jodido Tricky. No, no el monstruo de las galletas, sino la estrella del bendito trip hop. Una canción de las de usar y tirar… que era de lejos lo mejor del disco. Canciones vacías, presuntuosas, intentando mezclar fraseos, coros con calzador, un cantante que realmente se había creído el nuevo mesías del rock (…) con la misión de salvar las almas de millones de desvalidos jóvenes… Vamos, una puta mierda.
Ignoro qué fue de ellos, pero por mí que permanezcan lejos de mi reproductor.
CUIDADO... ES CONTAMINANTE.
Hay unos cuantos más, pero mejor lo dejamos ya por hoy y me pongo el Exile para que se me pase el mal cuerpo que se me ha quedado.








