You better stop the things you do
I ain’t lyin’ No I ain’t lyin’
You know I can’t stand it
You’re runnin’ around
You know better daddy
I can’t stand it cause you put me down
I put a spell on you
Because you’re mine
You’re mineI love ya
I love youI love you
I love you anyhow
And I don’t care
If you don’t want me
I’m yours right now
You hear me
I put a spell on you
Because you’re mine
Vamos de nuevo con otro clásico con vida propia, el mítico y dañino I put a spell on you. El tema fué compuesto originalmente por el gran Screamin' Jay Hawkins en 1956, y que curiosamente tuvo la suerte de interpretar en directo por primera vez en el programa de Alan Freed ni mas ni menos, en el mismo año. El tema se suponía que tenía que ser una especie de balada blues, pero parece ser que las cantidades de alcohol y sustancias psicotrópicas que pasaron por el estudio de grabación hicieron que en vez de una canción de amor despechado aquello pareciera más un blues insano proveniente del averno más profundo, una especie de llanto desconsolado de algún demonio engañado por una víctima que tuvo la suerte esta vez de escapar.
Hoy en día esta versión curiosamente es de las más olvidadas, y es que el tema se hizo enseguida muy popular, a pesar de que las emisoras de radio no querían emitirla por el dudoso contenido de su letra y el lascivo sonido de la voz de Hawkins. Y es curioso como algunas canciones consiguen tener vida propia más allá de la composición original, tal y como vimos en su día en el post dedicado a "Summertime" de George Gershwin, de alguna forma, dejan de pertenecer al propio creador. En este caso los ejemplos son evidentes, Nina Simone se la llevó a su terreno jazzy con una escalofriante versión, mucho más sensual que la original, pero igual de dolorosa. La Credence Clearwater Revival por su parte, hicieron de ella un blues rural sacado de las penumbras de los arrozales del Mississippi, con mucha mala hostia, rabia y fuerza. Y más moderna, la que hicieron Marilyn Manson en su segundo disco (EP, en realidad), posiblemente el cover más dañino de todos, claustrofóbico y sucio. Una maravilla, vaya.
Screamin' Jay Hawkins
Nina Simone
Creedence Clearwater Revival
Marilyn Manson


