lunes, 26 de octubre de 2015

Semana Shannon Hoon I: "El tesoro de Shannon", por Jorge Sánchez.

Hace veinte años que nos dejó Shannon Hoon y hemos decidido rendirle un humilde homenaje entre algunos amigos. Durante esta semana aparecerán algunos artículos de fans que querrán rendirle el homenaje que se merece.


Hablar de Blind Melon es hablar de una banda escondida en el pasado de la historia de la música. Muchos diréis que no es así, que escuchasteis alguno de sus discos la semana pasada, pero dejadme que os explique que desgraciadamente eso no es suficiente para cambiar su situación.

Parad a alguien en cualquier calle y dudo que una de cada veinte sepa deciros quién es Blind Melon o Shannon hoy. Y eso creedme que es muy triste. Ya sé que me diréis que mejor así. Que para que queremos ver camisetas con la cara de  Shannon o con la niña abeja y yo os lo voy a exponer en dos palabras: JUSTICIA MUSICAL.

Shannon y Blind Melon, imposible hablar de uno sin el otro, merecerían mucho más de lo que la música les ha dado. Siempre que pensado que más que bandas y carreras, he sido siempre más seguidor de periodos determinados de bandas. La carrera entre Superjudge y Powertrip en el caso de Monster Magnet, la carrera entre Badmotorfinger y Superunknown en el caso de Soundgarden la carrera de Nothing’s shoking y ritual en el caso de Jane’s Addiction.


 
En el caso de Alice in Chains, Nirvana y Blind Melon, el tema está claro. Las carreras completas son absolutamente inigualables. De Blind Melon hablamos solamente de menos de 3 años de carrera… Pero vaya 3 años.

Desde que Shannon saliera en el video de Don’t cry, pasando por cuando sacaron su maravilloso disco de debut  hasta que Shannon nos dejo paso realmente poco tiempo pero lo suficiente para que nos diéramos cuenta de que estábamos ante una de la mejores banda de la historia. A la altura de unos Led Zeppelin o de precisamente unos nirvana… En mi ranking personal pondría el debut de Blind Melon junto a Nevermind y Nothing’s shoking como mis tres discos favoritos de la historia. Ya sé que muchos pensáis que Soup es mejor, y siempre ha sido una discusión curiosa porque pocos argumentos os podrían poner en contra y también me parece maravilloso. Pero la relación que establecí con ese primer disco fue siempre muy especial. Desde el momento en el que lo escuche por primera vez completo y curiosamente no entendí nada hasta que con el tiempo se convirtió en el disco que me pongo cada vez que tienes un mal día.

  

Un disco que empieza con esa maravilla que se llama Soak the sin… comprándote zapatos nuevos porque los que tienes están usados y te hundes. Como te alegra el día. Cada vez que escucho este tema te olvidas de todos los problemas y te hace cambiar la forma de ver las cosas. Es algo terapéutico. Sigue su primer mini-éxito Tones of home que curiosamente paso inadvertido comercialmente. Un tema que ha crecido desde el primer día que sonó. El disco va de canción clásica en canción memorable. Me paro en Dear old dad… que da ganas de levantarte un soltar rabia. Deserted comienza tranquila pero se convierte en otro trallazo lleno de matices. Esa voz que va a todas partes y que no podrá nunca igualarse. El disco acaba con Drive, tema tranquilo que te deja descansar después de la tormenta, con ese toque rural que recorre todo el disco y que les llego a ser definidos como rock sureño… Algo absolutamente ridículo.

Soup no se queda muy atrás… Muchos duran que al contrario, va muchos más lejos. Música igual de maravillosa aunque ciertamente no tan positiva en mi opinión. Pasamos de canciones animadas a la etapa más dura, más sorprendente, más trágica finalmente. Ver un video como Galaxy en el que sabes que Shannon estaba perdiendo completamente la cabeza por el tema de las drogas y golpeaba el coche como si a vida se le fuera en ello no es una experiencia que quiera sufrir demasiadas veces. Y es un tema que me encanta, pero que tras conocer en qué situación se crearon y por la que estaba pasando la banda, hacen que disfrutarlos sea más difícil. 2x4 es otro tema que te ayuda a ver los problemas por los que pasaba la banda mientras te ofrecían otro pedazo de tema de rock and roll absolutamente inclasificable. Al igual que unos Alice in chains sus cantantes eran capaces de grabar absolutas maravillas a pesar de su estado.

De este disco siempre disfrute de Mouthfool of cavities donde Shannon mezcla su voz con una fan dando un toque celestial al tema y que quizás sea lo más positivo del disco aunque siempre con ese toque melancólico. El nivel del disco es brutal también… No hay ningún tema que sobre. De hecho el magnífico Soup que daba nombre al disco ni siquiera entro.

Después llegaría el también maravilloso tercer disco del que destacaría ese comienzo con la versión The pusher que por supuesto suena a música celestial, Shannon con la voz maravillosa de siempre. Escuchas Soup y no entiendes cómo se pudo quedar fuera de ese disco. Pero es que poco después viene Soul one. Quizás el tema con más elegancia, mas esclarecedor de su carrera. Lo tiene todo. Melodía. La voz de los dioses. Mi cielo seria ese. Shannon cantando este tema mientras llegas…

Y otro artefacto curioso que es ese mensaje de los que dejaba Shannon en el contestador automático de otro miembro. Letters from a porcupine que darían nombre al maravilloso documental con el mismo nombre. Cosas como esas hacen ver que estabas ante un artista muy real. Demasiado, quizás.
La calidad de la grabación es paupérrima pero al contrario que con el resto del disco  en general se ve una actitud mucho mas positiva.

En video tampoco se quedan cortos. Hay 2 videos que destacan que son su actuación en Woodstock. Shannon hasta arriba de tripis y con el vestido de su novia demuestra al mundo que puede hacer un show de masas mientras pierde totalmente la cabeza… Curiosamente después de ese momento álgido, esta una recaída en las drogas que poco después la llevara hasta la muerte. En Live at the metro podemos quizás disfrutar del mejor Shannon. Reflexivo y en un aparente mejor estado, Hace quizás el mejor repaso a su carrera. Se le nota más triste que de costumbre pero nadie sabe qué pasará por su cabeza en ese momento.

Los otros miembros ya contaron cómo fueron sus últimas horas drogándose por las calles de Nueva Orleans los tres meses del nacimiento de su hija. Un final muy triste para uno de los más grandes talentos de la historia que nadie sabe por qué ha pasado con más pena que gloria.

Y después de este repaso. Espero que me déis la razón. Esta banda merece una atención que nunca ha tenido pero que siempre mereció. Merece que los mencionemos cada vez que podamos para que los que no escucharon en su día o no tuvieron la ocasión de cruzarse en sus vidas lo hagan. Todos tenemos derecho a una segunda oportunidad. Y descubrir a Shannon merece la pena desde luego.

  

3 comentarios:

javistone dijo...

Gran artículo. Gracias Jorge...

javistone dijo...

Por cierto, muy de acuerdo en casi todo. Yo en el Live at the metro veo a un Shannon muy pero que muy jodido, triste, muy triste. Igual que en Woodstock Shannon daría su actuación más espectacular y dramática (la recaída en las drogas provocando un subidón antológico), en el siguinte parece que se produce el efecto inverso al caer de nuevo en cierta depresión. Saber que era una de sus últimas actuaciones no ayuda a verlo con alegría precisamente. Tengo ese dvd y sólo he sido capaz de verlo en una única ocasión.

Jorge dijo...

Si... Live at the metro se le ve de bajón. Muy serio cuando siempre estaba riendo. El nivel musical en ambos conciertos es altísimo