miércoles, 4 de marzo de 2015

Freedom is a visión… El disco perdido de The Cult.



2015 no está siendo un año fructífero respecto al blog y bueno, ya era momento de hacer algo al respecto. Y este es un post que tenía en mente desde hace tiempo, rendirle el tributo que se merece a un disco que me ha fascinado desde el primer día que cayó en mis manos, el (horrorosamente) llamado “disco de la cabra” de The Cult, o como yo lo llamo, el “The Cult” de los Cult (¡!). 

Recuerdo hace un tiempo que en el popular 1 hicieron un reportaje de discos perdidos, algo así como grandes discos de grandes formaciones que quedaron eclipsados por cualquier razón (estar detrás de joyas, escasa repercusión comercial, problemas discográficos… quién sabe), y entre ellos estaban el Rattle & Hum de U2, Three snakes and one charm de Black Crowes y, muy acertadamente, este The Cult. Y en efecto, de una carrera inmaculada la de los británicos, este ha sido su disco más efímero, con menos repercusión comercial y que menos calado ha tenido en el imaginario colectivo de sus fans. Y nunca he entendido por qué. 

The Fly, la loca modernista
Situémonos, los Cult venían de su época gloriosa de hard rock con su trilogía mágica que les puso en lo más alto, Love (1.985), Electric (1.987) y Sonic Temple (1.989). Pero al llegar a los 90’s como todos sabemos, la industria musical cambió completamente. Se produjo un giro músico-cultural que arrasó con todo lo que había en ese momento, y especialmente con las bandas de hard rock que habían reinado en los 80’s, hair bands que pasaron de ser los reyes del cotarro a ser de un día a otro completamente defenestradas. Y a The Cult no les fue distinto. A una trilogía insuperable le siguió un irregular Ceremony, en el que el agotamiento de la fórmula, el cambio de la escena y sobre todo el culo inquieto de Ian Astbury acabaron con la banda tal y como se conocía hasta entonces. Astbury siempre ha sido un tipo impredecible, quizá demasiado, en todo momento pendiente de las nueves corrientes
Alguien que sepa encender el pc...?
artísticas, y en el 94 había un grupo que lo tenía completamente noqueado: U2 habían conseguido con su Acthung baby una afrenta musical de proporciones míticas, una banda de rock tradicional que después de un breve viraje hacia el blues había conseguido dar un salto al vacío y reinventarse mezclando glam, rock, sonido Manchester y componentes futuristas. Ian estaba realmente alucinado, sólo existían para él U2 y Depeche Mode, bandas que habían girado hacía sonidos electrónicos, de baile, introduciendo algo vetado hasta entonces en el rock más tradicional, loops, bases programadas, cajas de ritmo… un más allá a través de la tecnología, un paso que curiosamente acabaría engullendo a los irlandeses, en concreto a The Edge que se perdió en sus efectos para involucionar en un guitarrista mediocre hasta el vómito. 


Hay portadas que no ayudan, no.
En 1.994 aparecía el disco y la confusión fue enorme. ¿Qué ha pasado aquí? Ian se había cortado sus largas melenas, no había cuero, había bases programadas y loops por todas partes. ¿Y los solos de guitarra? Nada parecía tener sentido. ¿O sí? En efecto, no ibas a encontrarte un Heart of soul o un trallazo hard rockero como Sweet Soul Sister, pero, joder… ¿quién diablos puede quejarse con temas tan exageradamente buenos como Gone con el que comienzan, inquietante y sugerente, con ese riff de Billy Duffy tan sucio… Coming Down es una bala de alto contenido adrenalítico, un ritmo 100% machacón con un Astbury cantando con los cojones, suciedad, sexo alcohol, incluso la propia imperfección del disco parece ajustada para dar la imagen de disco decadente, una música futurista para un nuevo milenio donde las sensaciones van a pasar a una velocidad frenética. Podríamos desgranar el disco completo, Joy parece por momentos una versión del siglo XXI de unos Doors modernistas, Star es el single perfecto, imagen 90’s y un tema pensado para salas de baile (sí, el rock es para bailar, joder!!), Be free es lo más parecido a su época hard rockera… Una colección de canciones soberbias pero que, sin embargo, no fueron entendidas en su momento y que tuvieron una casi nula repercusión. Los antiguos fans se sintieron defraudados y los nuevos no querían saber nada de ellos. Había incluso quien decía que Astbury cantaba mal en el disco!!!!! WTF!!!!! 


Ok, entendámoslo, en el 94 The Cult casi eran dinosaurios al lado de la vorágine de nuevas formaciones que desde la aparición de Nirvana y compañía aparecían día a día. E incluso su apuesta musical quedó eclipsada por formaciones más jóvenes que habían dado pasos mucho más avanzados (White Zombie, Nine Inch Nails, Marylin Manson… habían llegado mucho más lejos casi sin proponérselos y arriesgando mucho menos). Igualmente, de nuevo, la inestable personalidad de Ian Astbury hizo que se cansara rápidamente del disco y sus canciones (no tengo constancia de que haya interpretado ninguna de ellas en giras posteriores), renegando de él. Billy Duffy tampoco ayudaba quejándose en público de que no había solos de guitarra en él. Así, todo se fue directamente a la mierda. De hecho, tardaron siete años en volver a juntarse para grabar un nuevo disco, en el que Astbury, de nuevo, intentó impregnarse del sonido Nu Metal que había arrasado, pero… esa es otra historia. 

Si The Cult, el disco, hubiera salido en otra época ahora estaríamos hablando de un clásico.

8 comentarios:

Evil E. dijo...

Es un buen disco y es el disco que tenían que sacar en ese momento, aunque no está entre mis favoritos de la banda.
Si que ha interpretado en alguna (escasa) ocasión temas de ese disco en giras posteriores, concretamente "Gone" y "Star" (esta en acustico).

javistone dijo...

Definitivamente es un disco hijo de su tiempo, sin duda. Pero creo que su calidad no ha sido tratada con justicia por parte de sus fans e incluso por ellos mismos. Comentaba que no tenía constancia de que tocasen porque cada vez que he leído crónicas (nunca he podido verlos en directo, una espina clavada...) siempre pasan de largo en el set list, pero me alegro que la hayan tocado alguna vez, si es que son temazos, coño!
Gracias por pasarte y comentar, Evil E...

jorge dijo...

Cierto.. Yo escuche gone en la gira beyond good... Era el disco perfecto de ese momento. Modernizaron su estilo lo justo.
Eso de que no hablan bien del disco no sorprende. Su discografía siempre tuvo mucho nivel. Como los crowes

KARLAM dijo...

Que buena entrada colega!!! Y una recomendación muy buena. Es lo que no estoy de acuerdo es eso que apuntas al final, 'Beyond Good and Evil' me parece otro disco cojonudo e infravalorado, con un sonido también acorde a los tiempos (algo parecido intentaron con este que reseñas), adaptándose a la nueva década, pero nada de Nu-Metal.

Saludos!

javistone dijo...

Bueno Karlam, no sé dónde he puesto que Beyond Good and Evil sea mal disco. Lo que comento es que en ese disco se nota (al menos yo lo veo así) la influencia del sonido pesado que había triunfado bajo la etiqueta del Nu Metal, lo cual no significa que Ian se pusiera una gorra roja y se pusiera a rapear. Bueno, el chandal sobre el escenario sí que lo llevaba. Pero yo tengo ese disco y aunque no es el que más me ha gustado de su carrera, sigue siendo grande.
Saludos maese Karlam...

Alex Palahniuk dijo...

A mí siempre me pareció un muy buen disco. Era el trabajo que casi todo Dios hacía en su momento. Lamento que no te molen nada U2, pero yo soy muy fan jajaja, y, concretamente, me flipa el Achtung Baby, que es inmenso, para mí.

Dicho esto, yo no lo veo un disco maldito; de hecho, es fresco e intuitivo, lo que pasa es que verlos jugar a ser Massive Attack puede desconcertar. Muy buena entrada, Javi; buenísima, de hecho; esperemos que sigas adelante con el blog en 2015. Un abrazo.

Te dejo esto, si te gusta: http://www.ourgodsaredead.blogspot.com.es/2015/03/the-real-thing-entra-patton-entra-la.html

javistone dijo...

Bueno Alex... qué es eso de que no me gustan U2? Fué el grupo de mi vida, tio!! (mira esto http://javistone.blogspot.com.es/search/label/U2) El Acthung es uno de los discos de mi adolescencia! Otra cosa es que a los irlandeses les perdí el respeto hace mucho tiempo, y precisamente Edge me parece que ha involucionado en un músico mediocrísimo. Es curioso lo que dices, es el disco que todo el mundo quería hacer en aquella época, pero ¿quién consiguió apenas acercarse? Primal Scream lo intentaron, pero ni de lejos. Depeche Mode, U2... Como mucho, fueron Stone Roses, Happy Mondays, The Charlatans, los que introdujeron ese sonido "bailable" a finales de los 80's y los grupos más mainstrean llevaron un poco más allá, pero realmente era un riesgo que pocos tomaron con todas las consecuencias. Y aunque suene fresco, estamos de acuerdo, el malditismo viene del hecho de que es un disco que no terminó de cuajar, ni comercialmente ni entre sus fans. Y como comento, los propios Duffy y Astbury reniengan bastante de él.
Saludos y gracias por comentar!

Fernando G dijo...

Totalmente de acuerdo, el "The Cult" es un discazo y supuso una nueva reinvención de la banda, después del gótico de "Dreamtime", la psicodelia de "Love", el hard rock crudo de "Electric" o el más edulcorado "Sonic Temple". En mi opinión "Ceremony" ha sido el único disco que ha repetido fórmula, al ser continuista con el "Sonic Temple", pero no por ello de menor calidad. Con este "The Cult" supieron innovar manteniendo su esencia. Lo que es increíble es que sonando frescos, modernos y totalmente convincentes de que este cambio no había sido forzado sino fruto de su inquietud, talento y creatividad, este disco no fue bien recibido e hizo disminuir su popularidad. Para mí, este "The Cult" no hizo sino incrementar la calidad del catálogo de esta enorme banda.
Estoy deseando que salga su nuevo disco.