viernes, 19 de febrero de 2016

Ænima, Tool: Rock progresivo para mentes enfermas.



Rock progresivo para mentes enfermas”, así celebraba Popular 1 a Tool allá en la segunda mitad de los años 90’s con un artículo sobre la banda mostrando la inquietante imagen de su cantante, Maynard Keenan disfrazado de “algo”. De entre toda la vorágine grunge surgieron dos formaciones que rompieron con el estilo dominante ofreciendo propuestas mucho más extremas e intensas: Marlyn Manson y Tool. Cada uno, a su forma, escribió algunos de los momentos más grandes de aquella época. 

Tool venían de grabar su primer disco. Undertow representaba ya de por sí un enorme avance respecto al Ep Opiate. Undertow fue el disco con el que muchos en este país los conocimos. 1993, 19 años, vorágine grunge y Tool aparecen en tu vida… La angustia existencial adolescente encuentra su banda sonora perfecta. Si buscas luz escuchas a Blind Melon, si quieres fiereza Nirvana y Pearl Jam, pero si lo que buscas es dejarte la cabeza entre inverosímiles vericuetos emocionales musicados… Tool son tu banda. El shock fue considerable. De entrada parecía que no sería mucho más que la banda en la que aparecía Henry Rollins, una poderosa sorpresa aparentemente surgida de la nada, con temas como Sober (la banda española que todos conocéis no se puso el nombre por esta canción… -risas-) que ya de por sí justifican toda una carrera. Pero el resto del disco roza la perfección. Si no hubiera existido Ænima, Undertow se habría quedado en los anales de la historia como una obra cumbre. No hay duda que lo que vino después ensombreció todo lo hecho hasta ese momento.




Ænima… Qué decir. Uno de los discos más importantes de mi vida, sin duda. La cinta en la que lo tenía grabado la quemé en aquella época. Escucharlo mientras caminaba por aquel Madrid era toda una experiencia. Esas interminables caminatas, esos viajes fríos y eternos en el metro… cobraban una vida distinta con Ænima de banda sonora, algo así afecta inevitablemente su percepción de lo que ves. Ya de entrada el envoltorio te adelanta que lo que tienes entre manos no es un artefacto normal. Una caratula con distintas ilustraciones en su interior que te permiten cambiar la portada a tu gusto,  que en una primera tirada venía con la portada de plástico con un relieve especial que permitía que, al mover el cd, las imágenes se movieran. Imágenes de por sí surrealistas y oníricas que recreaban ambientes fantasmagóricos y opresivos cobraban vida sin haber comenzado a escuchar la música. La música… si comienzas un disco con “Stinkfist” ya podrías prescindir del resto, como le sucedió a un amigo, que se quedó realmente clavado en ese primer corte durante meses, poniéndola una y otra vez en un bucle infinito. Una canción que fue single y que no hizo mucho ruido. Algo normal (en USA) si le pones de título a tu primer single el nombre de la práctica de introducir un puño por el culo.

 

Una vez que consigues superar ese primer tema, “Eulogy” te lleva al infierno, retorcido, sucio, pero poderoso. La banda suena imbatible, Keenan canta con las entrañas porque tus entrañas es lo que pretende remover. Las guitarras, el doble bombo, los sonidos… Todo encaja. “H.” sigue produciéndonos vértigo, a veces sedosa, a veces áspera, la música de Tool parece que tiene vida propia y esta canción es un fiel reflejo de ello, subidas, bajadas, tensión, calma, dolor, belleza… Podríamos desmembrar el disco canción a canción pero es absurdo, Ænima es una experiencia conjunta difícilmente divisible, sus canciones tienen sentido por sí solas (ha sido la primera vez que me he puesto el disco en mi mp3 y efectivamente cada canción es un sub-mundo particular), pero es en su conjunto como adquieren toda su dimensión. Escuchar “Hooker with a Penis” es maravillosamente desasosegante, pero hacerlo entre los extraños sonidos que introducen entre canciones, con todo el cargamento emocional del disco… es otra historia.


Y no puedo dejar de hablar de uno de mis momentos favoritos, “Ænima”, la canción. Keenan parece exhausto, exhausto de este mundo, del ser humano, de la propia existencia, de este viaje en el que somos ovejas de un rebaño perdido. Predice el final de california como símbolo, un maremoto (que se puede observar en el juego de carátulas y la cubierta de los efectos)  reducirá todo a la nada, aprende a nadar, nos veremos en la bahía de Arizona… olvídate de tu coche, de tu nómina, de tu antidepresivo… que se jodan todos (mientras el propio keenan grita “aprende a nadar… aprende a nadar!!!”).

Time to bring it down again.
Don't just call me pessimist.
Try and read between the lines.
I can't imagine why you wouldn't
Welcome any change, my friend.
I wanna see it all come down.
suck it down… flush it down…


20 años y sigue pareciéndome una obra maestro dura y corrosiva, enfermiza y sanadora a la vez. Un disco del que no puedes abusar, porque corres el peligro de acabar entre los vericuetos mentales del amigo Keenan. Ænima, obra cumbre, ahora sí de Tool, porque nada volvió a ser lo mismo. Lateralus fue un digno sucesor pero a otro nivel. Yo pude verlos entonces en la Riviera, con 40º de fiebre, lo que hizo que la experiencia fuera aún más extraña. En 2006 llegaría 10.000 Days que supuso  la primera decepción. Keenan dejaría de lado su banda madre y se centraría en A Perfect Circle, un proyecto arty que no se podría comparar jamás con Tool, del que yo personalmente solo he podido rescatar "Judith", single de su primer disco.

Nunca volverán a sacar nada ni de lejos tan bueno, eso está claro. Keenan vive una vida mucho más feliz, rodeado de sus viñedos y sus vinos, no necesita bucear en su psique. Pero nunca perderé la esperanza de poder volver a verlos en directo.


lunes, 18 de enero de 2016

Fargo 2: Propongo luego existo.




No se asusten ustedes con un título tan pomposo y pretencioso... No tengo intención de hacer una tesis doctoral de la segunda temporada de la serie inspirada en el clásico de los hermanos Cohen, no... Sin embargo, no quiero dejar de comentar esta temporada, que me ha dejado un sabor agridulce. Podemos afirmar que la serie se divide en dos partes, una primera que comprendería los primeros 5/6 episodios, y después el resto. Si tuviéramos que calificar la primera podríamos decir que estaríamos ante una obra maestra. Absoluta. Un ritmo trepidante, una historia bien hilada, personajes adueñándose de la pantalla y de la trama, todo en proceso en el que de forma majestuosa te va proponiendo una trama que promete, y mucho. El problema es que toda esa propuesta que alcanza, como digo, un nivel absolutamente maravilloso, termina desinflándose. La escena que mejor lo define, como si se tratase de metacinematografía, es cuando en el último episodio, Mark Miligan, el laborioso matón de Kansas City, tras haber conseguido lo que habían ordenado, aniquilar toda una familia, se le recompensa (¿?) con un diminuto cubículo de oficinista, gris, diminuto... sin comprender qué demonios ha pasado.

Pero repasemos un poco más la serie. En toda gran serie que se precie se suelen dar una serie de características que hacen que todo encaje, e incluso que como un aderezo que resalta los sabores, mezclado todo junto, consiguen que el producto final sea un compendio de detalles magistrales en un todo soberbio.

Historia: La historia de esta segunda temporada transcurre unos 30 años antes de lo sucedido en la primera. Sobra decir que un acierto de esta saga es que cada temporada es autoconcluyente. Los primeros tres episodios son magia pura, una acción pausada pero intensa, una historia que se nos propone en una mezcla entre Tarantino (el bueno de la primera época) y la propia filmografía Cohen. Mirándolo con perspectiva hay que entender que mantener semejante ritmo narrativo durante toda la temporada era prácticamente imposible. Un cúmulo de desaciertos de los distintos personajes, cada cual más surrealista (hay incluso avistamientos ovnis!) provoca un verdadero terremoto en la zona de consecuencias imprevistas.

Personajes/Actuaciones: Absolutamente magistrales. No sabría por donde comenzar. Se ha hablado mucho de Kristen Durst, a la que la petarda de Lady Gaga arrebató el Globo de oro hace poco, y no es para menos, el personaje es deliciosamente desquiciante, una mujer de 29 años que aparenta casi el doble, con muchos pájaros en la cabeza, casado con un ayudante de carnicero fondón, y sin más sueño que comprar la carniceria. Mi favorito, Mike Milligan, protagonizado por una majestuoso Bokeem Woodbine, un personaje claramente inspirado en Jules Winnfield(Samuel L. Jackson, Pulp Fiction). Pero cualquiera de la familia Gerhardt está soberbio, desde Kieran Culkin hasta Jeffrey Donovan, o un inconmensurable Ted Danson como Sheriff Hank Larsson. Y no olvidemos al abogado del pueblo... es imposible no encariñarte con él. Y ojo con los diálogos, magistrales. Hay uno entre Mike Milligan y su jefe del grupo mafioso de Kansas City sobre champú para el pelo absolutamente magistral, 100% Tarantino.

El abogado de Fargo. Todo un personaje.
Fotografía: La serie no sería la misma sin esos planos grandiosos de ese Fargo Nevado, esos planazos desde el cielo, o incluso el juego Tarantino-70's de partir la pantalla en dos, son casi un personaje más del casting.

Música: Descomunal. No sólo han tenido el enorme acierto de prescindir de la entradilla que cada serie suele tener (y algunas son insoportables) y comenzar siempre de forma distinta, sino que han sabido articular la serie a ritmo de temazos 70's, la mayoría de ellos poco conocidos pero que igualmente llevan la imagen a otro nivel. De todos ellos mi favorito sin duda es el comienzo de capítulo con "Reunion" de Bobbie Gentry, pero os recomiendo encarecidamente haceros con el listado de spotify porque es una pasada.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Despidiendo año... un repaso a 2015.

  
Como es menester, toca estos días hacer un pequeño repaso a este intenso año. A todos los niveles han sido 365 días en los que ha habido de todo, aunque han predominado los acontencimientos digamos "buenos" sobre los "malos", válganme los infantilismos... 

Natalia Stone... una cachonda...
sobre todo por las noches!

A nivel personal todo el año ha venido marcado por el nacimiento de Natalia, la última (se corta el grifo, señores y señoritas...) de la saga Stone. Y obviamente no es este tipo de cosas que no afecten tu vida, ¿verdad? Menuda cosa es estos de tener niños, amigos... "Diversión" asegurada a raudales! En realidad, ha sido toda una bendición. Como cualquier lector veterano del blog sabrá los antecedentes inmediatos no eran buenos y pese a todo nos embarcamos en esta aventura que finalmente salió bien. Muy bien de hecho, aunque las noches son otra historia...

Luego sin embargo tuvimos que despedir hace unas pocas semanas a un amigo, gran amigo. Porque el marido de tu suegra puede ser un gran amigo. Puto cáncer.

En el blog han habido dos épocas muy diferenciadas, la primera hasta verano, en la que la actividad declinó mucho. Algunas reseñas, algunos artículos más que interesantes (el disco de la cabra de The Cult o el de mejores canciones de Monster Magnet) que nos tuvieron ocupados, aunque bajo mínimos. Y una segunda etapa posterior a verano, unos cuatro/cinco meses en los que la actividad, ahora sí, ha sido frenética. Es curioso, como creo haber dicho en alguna ocasión, este blog parece tener vida propia: Crece, evoluciona, cambia... de forma casi autónoma. Desde mi cabeza, sí, pero nunca sabes cómo va a reaccionar. Cuando el concepto "reseña/artículo" no parecía tener mucho más recorrido en javistone, aparecieron las entrevistas que casi compulsivamente se amontonaron en mi ordenador. Shooters, Bourbon, Jose Antonio García o Lapido, pero sobre todo la del gurú del Popular 1, César Martín, que posiblemente haya sido la entrada más vista hasta la fecha y que hizo que mucha mucha gente entrara en el blog por vez primera (y posiblemente última, pero esa es otra historia). Y sin embargo, el momento cumbre vendría después cuando en un doble salto mortal nos tiramos al monte y hacemos con recursos mínimos (pero con toneladas de ilusión) la primera video-entrevista del blog, a nuestros amigos de El Lobo tu puerta, un trabajo que creo que nos ha quedado la mar de bien y que nos ha abierto muchas oportunidades a otros proyectos que ya están en marcha.

No puedo dejar de comentar algo que me ha hecho mucha, mucha ilusión, que ha sido la colaboración de amigos en un par de artículos muy especiales. En primer lugar el homenaje a los 500 números del Popular propició que grandes amigos como Jesús Sánchez, Cris, Jorge o Kike Campos nos hicieran el honor de escribir en el blog. Y aún incluso mejor fué que en la semana de tributo a Shannon hubiera cinco artículos dedicados a la figura del cantante de Blind Melon realizados por cinco personas distintas. Imposible no emocionarse al recordarlo... Desde aquí gracias a todos los que habéis participado... ha sido un honor y un placer "teneros" aquí y haceros partícipes de este pequeño placer que es escribir en este mi/vuestro blog. Y espero que se repita!

¿Musicalmente? Pocos conciertos y realmente no hemos hecho un seguimiento exshaustivo de los discos que se han ido publicando, pero grandes momentos los han habido. Sin duda los mejores directos que he presenciado han sido los de El Lobo en tu puerta en el Monkey Week, y The Soul Jacket en la sala Milwaukee. Y discos? Ahí van... 

1. "Devastación", de Bourbon.
2. "Grabaciones sumergidas 2015", de El Lobo en tu Puerta.
3. "The weirdeness", The Shooters.
4. "Faded Gloryville", Lindi Ortega.
5. "Heavy Hearts, Hard Fists". de Nikki Hill.
6. "Nashville Obsolete", de Dave Rawlings Machine. 

 Y... poco más! Felices fiestas y que tengáis un 2016 de puta madre, salud!!