miércoles, 16 de marzo de 2016

2ª Temporada de Daredevil... ya está aquí.



Por fin... La espera ya ha llegado a su fin... Para aquellos que, como yo, quedamos impactados con la primera temporada de Daredevil, el estreno de los nuevos episodios del superhéroe es una gran noticia. Para más inri, aquella primera temporada muchos tuvimos que verla a través de medios, digamos... no óptimos. Sin embargo con el desembarco de Netflix a España, ahora podremos visionarla como se merece, HD y todo eso... y no olvidéis que la plataforma norteamericana tiene la sana (sanísima!!) costumbre de colgar las temporadas completas de una vez, nada de emitir capítulos con un goteo intermnable... Ahora eso, en realidad, ya no tiene sentido. 

Así que, como digo, la esperadísima segunda temporada de Daredevil se estrena este próximo viernes, coincidiendo con el comienzo de las vacaciones de Semana santa, y aunque el nivel que dejó la primera es casi insuperable, las expectativas de esta son igualmente altas. Personajes más desarrollados, una exigencia real del público, la consolidación de la serie y un contrincante de nivel, ni nmás ni menos que The Punisher. A pesar de haber disfrutado con Jessica Jones (claramente inferior en mi opinión), la expectación es enorme.

Nos vemos en Hell's Kitchen, amigos...

martes, 8 de marzo de 2016

Bourbon en concierto (Sala La Santa). O cómo rendirte a la evidencia.


Llevo varios días con la intención de escribir al respecto. Han pasado ya dos semanas del concierto que Bourbon dio en la Sala La Santa en su Sanlúcar natal. Mi idea al salir de su actuación aquella noche fue la de dejar reposar la sensación que me dejaron, el sabor de boca con el que salí de allí. Nada más terminar el concierto tuve la tentación de dejarme llevar por el momento, habría usado habituales términos como “brutal”, “alucinantes” o atributos parecidos, y no habría faltado a la verdad. Pero como digo, he querido dejar asentar la experiencia y desde cierta distancia ordenar lo que vi, lo que sentí y lo que presentí.

A Bourbon era la tercera vez que los veía en directo, pero la primera actuación completa. Es decir, los vi abriendo un Serie Z hace años y hace pocos meses en un festival en Rota. Fantásticos conciertos pero no completos, no eran SU concierto. La Sala La Santa es un sitio peculiar, una especie de old fashioned 80’s con un encanto particular. Hay un grupo de críos tocando antes y el ampli orange de Raúl ya está a la izquierda de la batería. Poca broma. Raúl, Juanma y Álvaro aparecen concentrados, seguros. Seguros de tener entre manos uno de los mejores discos que se pueden escuchar en el rock patrio hoy en día. Quizá no se hayan dado cuenta aún, pero es así. El set list se basa evidentemente en Devastación, inevitable con canciones así. Lo primero que pienso es que la sensación que tuve en el festival de Rota meses antes, con un Raúl muy mermado por un fuerte resfriado, es que perder un miembro (guitarrista) no sólo no ha representado un contratiempo, sino que realmente les ha venido bien. La conjunción de los tres es absoluta, son una máquina engrasada al 100%, no puedes ponerles ninguna pega, Álvaro es contundente, Juanma una base rítmica agresiva y potente y Raúl… bueno, lo de Raúl es impresionante. Su aspecto afable desaparece en cuanto comienzan los primeros acordes, es una fuerza de la naturaleza como pocas he podido ver en este país, si acaso comparable con Armand de 77’. Su dominio y forma de tocar la guitarra está al nivel de su asombrosa voz, lo agita todo con una fuerza que lleva al límite y dota a unas canciones, como decía sobresalientes, de mucha fuerza.  Quién eres tú, Escrito en la pared, Sol… tienen una intensidad que te deja abrumado. Haydée, mi mujer, nunca los había visto en directo y no paraba de decirme  “Tocan con madre! Tocan con madre!!”. Cuando Te esperaré hace acto de presencia, con Rául imitando el melotrón de la grabación con armónicos en su guitarra, Bourbon ya te han ganado varias veces, el dramatismo de la épica del tema amigos míos… tenéis que comprobarlo por vosotros mismos, una banda GRANDE  a un nivel superlativo… Te esperaré aunque no sé si estaré allí… Llevo meses con esa canción en la cabeza. Es al final cuando los coros se entremezclan, cuando los punteos de Raúl me han dejado exhausto y el épico final te hace sentir puñeteramente vivo y lleno de sangre… cuando una idea comienza a rondarme en la cabeza. Y es en el momento en el que inician el tema Devastación donde comienzo a tenerlo claro. Bourbon son un grupo de arenna rock, de repente me los imaginé rompiendo con ese cambio de ritmo a mitad del tema… en medio de un escenario enorme, de un Wembley, moviendo masas, dominando al público en un estadio, en un palacio de deportes, en un festival multitudinario… Ese fue EL momento aquella noche. He necesitado que pasen más de dos semanas para creer que aquella sensación, aquel subidón tan brutal que creía era momentáneo se enfriara y pudiera escribir con la mente fría. Pero… ¿sabes qué pasa? Que eso no ha sucedido, sigo estando en el mismo puto subidón y no me quiero bajar. 

Bourbon lo tiene, Bourbon lo tiene… repetid conmigo como mantra incontestable… Bourbon lo tiene, Bourbon lo tiene.

viernes, 19 de febrero de 2016

Ænima, Tool: Rock progresivo para mentes enfermas.



Rock progresivo para mentes enfermas”, así celebraba Popular 1 a Tool allá en la segunda mitad de los años 90’s con un artículo sobre la banda mostrando la inquietante imagen de su cantante, Maynard Keenan disfrazado de “algo”. De entre toda la vorágine grunge surgieron dos formaciones que rompieron con el estilo dominante ofreciendo propuestas mucho más extremas e intensas: Marlyn Manson y Tool. Cada uno, a su forma, escribió algunos de los momentos más grandes de aquella época. 

Tool venían de grabar su primer disco. Undertow representaba ya de por sí un enorme avance respecto al Ep Opiate. Undertow fue el disco con el que muchos en este país los conocimos. 1993, 19 años, vorágine grunge y Tool aparecen en tu vida… La angustia existencial adolescente encuentra su banda sonora perfecta. Si buscas luz escuchas a Blind Melon, si quieres fiereza Nirvana y Pearl Jam, pero si lo que buscas es dejarte la cabeza entre inverosímiles vericuetos emocionales musicados… Tool son tu banda. El shock fue considerable. De entrada parecía que no sería mucho más que la banda en la que aparecía Henry Rollins, una poderosa sorpresa aparentemente surgida de la nada, con temas como Sober (la banda española que todos conocéis no se puso el nombre por esta canción… -risas-) que ya de por sí justifican toda una carrera. Pero el resto del disco roza la perfección. Si no hubiera existido Ænima, Undertow se habría quedado en los anales de la historia como una obra cumbre. No hay duda que lo que vino después ensombreció todo lo hecho hasta ese momento.




Ænima… Qué decir. Uno de los discos más importantes de mi vida, sin duda. La cinta en la que lo tenía grabado la quemé en aquella época. Escucharlo mientras caminaba por aquel Madrid era toda una experiencia. Esas interminables caminatas, esos viajes fríos y eternos en el metro… cobraban una vida distinta con Ænima de banda sonora, algo así afecta inevitablemente su percepción de lo que ves. Ya de entrada el envoltorio te adelanta que lo que tienes entre manos no es un artefacto normal. Una caratula con distintas ilustraciones en su interior que te permiten cambiar la portada a tu gusto,  que en una primera tirada venía con la portada de plástico con un relieve especial que permitía que, al mover el cd, las imágenes se movieran. Imágenes de por sí surrealistas y oníricas que recreaban ambientes fantasmagóricos y opresivos cobraban vida sin haber comenzado a escuchar la música. La música… si comienzas un disco con “Stinkfist” ya podrías prescindir del resto, como le sucedió a un amigo, que se quedó realmente clavado en ese primer corte durante meses, poniéndola una y otra vez en un bucle infinito. Una canción que fue single y que no hizo mucho ruido. Algo normal (en USA) si le pones de título a tu primer single el nombre de la práctica de introducir un puño por el culo.

 

Una vez que consigues superar ese primer tema, “Eulogy” te lleva al infierno, retorcido, sucio, pero poderoso. La banda suena imbatible, Keenan canta con las entrañas porque tus entrañas es lo que pretende remover. Las guitarras, el doble bombo, los sonidos… Todo encaja. “H.” sigue produciéndonos vértigo, a veces sedosa, a veces áspera, la música de Tool parece que tiene vida propia y esta canción es un fiel reflejo de ello, subidas, bajadas, tensión, calma, dolor, belleza… Podríamos desmembrar el disco canción a canción pero es absurdo, Ænima es una experiencia conjunta difícilmente divisible, sus canciones tienen sentido por sí solas (ha sido la primera vez que me he puesto el disco en mi mp3 y efectivamente cada canción es un sub-mundo particular), pero es en su conjunto como adquieren toda su dimensión. Escuchar “Hooker with a Penis” es maravillosamente desasosegante, pero hacerlo entre los extraños sonidos que introducen entre canciones, con todo el cargamento emocional del disco… es otra historia.


Y no puedo dejar de hablar de uno de mis momentos favoritos, “Ænima”, la canción. Keenan parece exhausto, exhausto de este mundo, del ser humano, de la propia existencia, de este viaje en el que somos ovejas de un rebaño perdido. Predice el final de california como símbolo, un maremoto (que se puede observar en el juego de carátulas y la cubierta de los efectos)  reducirá todo a la nada, aprende a nadar, nos veremos en la bahía de Arizona… olvídate de tu coche, de tu nómina, de tu antidepresivo… que se jodan todos (mientras el propio keenan grita “aprende a nadar… aprende a nadar!!!”).

Time to bring it down again.
Don't just call me pessimist.
Try and read between the lines.
I can't imagine why you wouldn't
Welcome any change, my friend.
I wanna see it all come down.
suck it down… flush it down…


20 años y sigue pareciéndome una obra maestro dura y corrosiva, enfermiza y sanadora a la vez. Un disco del que no puedes abusar, porque corres el peligro de acabar entre los vericuetos mentales del amigo Keenan. Ænima, obra cumbre, ahora sí de Tool, porque nada volvió a ser lo mismo. Lateralus fue un digno sucesor pero a otro nivel. Yo pude verlos entonces en la Riviera, con 40º de fiebre, lo que hizo que la experiencia fuera aún más extraña. En 2006 llegaría 10.000 Days que supuso  la primera decepción. Keenan dejaría de lado su banda madre y se centraría en A Perfect Circle, un proyecto arty que no se podría comparar jamás con Tool, del que yo personalmente solo he podido rescatar "Judith", single de su primer disco.

Nunca volverán a sacar nada ni de lejos tan bueno, eso está claro. Keenan vive una vida mucho más feliz, rodeado de sus viñedos y sus vinos, no necesita bucear en su psique. Pero nunca perderé la esperanza de poder volver a verlos en directo.


lunes, 18 de enero de 2016

Fargo 2: Propongo luego existo.




No se asusten ustedes con un título tan pomposo y pretencioso... No tengo intención de hacer una tesis doctoral de la segunda temporada de la serie inspirada en el clásico de los hermanos Cohen, no... Sin embargo, no quiero dejar de comentar esta temporada, que me ha dejado un sabor agridulce. Podemos afirmar que la serie se divide en dos partes, una primera que comprendería los primeros 5/6 episodios, y después el resto. Si tuviéramos que calificar la primera podríamos decir que estaríamos ante una obra maestra. Absoluta. Un ritmo trepidante, una historia bien hilada, personajes adueñándose de la pantalla y de la trama, todo en proceso en el que de forma majestuosa te va proponiendo una trama que promete, y mucho. El problema es que toda esa propuesta que alcanza, como digo, un nivel absolutamente maravilloso, termina desinflándose. La escena que mejor lo define, como si se tratase de metacinematografía, es cuando en el último episodio, Mark Miligan, el laborioso matón de Kansas City, tras haber conseguido lo que habían ordenado, aniquilar toda una familia, se le recompensa (¿?) con un diminuto cubículo de oficinista, gris, diminuto... sin comprender qué demonios ha pasado.

Pero repasemos un poco más la serie. En toda gran serie que se precie se suelen dar una serie de características que hacen que todo encaje, e incluso que como un aderezo que resalta los sabores, mezclado todo junto, consiguen que el producto final sea un compendio de detalles magistrales en un todo soberbio.

Historia: La historia de esta segunda temporada transcurre unos 30 años antes de lo sucedido en la primera. Sobra decir que un acierto de esta saga es que cada temporada es autoconcluyente. Los primeros tres episodios son magia pura, una acción pausada pero intensa, una historia que se nos propone en una mezcla entre Tarantino (el bueno de la primera época) y la propia filmografía Cohen. Mirándolo con perspectiva hay que entender que mantener semejante ritmo narrativo durante toda la temporada era prácticamente imposible. Un cúmulo de desaciertos de los distintos personajes, cada cual más surrealista (hay incluso avistamientos ovnis!) provoca un verdadero terremoto en la zona de consecuencias imprevistas.

Personajes/Actuaciones: Absolutamente magistrales. No sabría por donde comenzar. Se ha hablado mucho de Kristen Durst, a la que la petarda de Lady Gaga arrebató el Globo de oro hace poco, y no es para menos, el personaje es deliciosamente desquiciante, una mujer de 29 años que aparenta casi el doble, con muchos pájaros en la cabeza, casado con un ayudante de carnicero fondón, y sin más sueño que comprar la carniceria. Mi favorito, Mike Milligan, protagonizado por una majestuoso Bokeem Woodbine, un personaje claramente inspirado en Jules Winnfield(Samuel L. Jackson, Pulp Fiction). Pero cualquiera de la familia Gerhardt está soberbio, desde Kieran Culkin hasta Jeffrey Donovan, o un inconmensurable Ted Danson como Sheriff Hank Larsson. Y no olvidemos al abogado del pueblo... es imposible no encariñarte con él. Y ojo con los diálogos, magistrales. Hay uno entre Mike Milligan y su jefe del grupo mafioso de Kansas City sobre champú para el pelo absolutamente magistral, 100% Tarantino.

El abogado de Fargo. Todo un personaje.
Fotografía: La serie no sería la misma sin esos planos grandiosos de ese Fargo Nevado, esos planazos desde el cielo, o incluso el juego Tarantino-70's de partir la pantalla en dos, son casi un personaje más del casting.

Música: Descomunal. No sólo han tenido el enorme acierto de prescindir de la entradilla que cada serie suele tener (y algunas son insoportables) y comenzar siempre de forma distinta, sino que han sabido articular la serie a ritmo de temazos 70's, la mayoría de ellos poco conocidos pero que igualmente llevan la imagen a otro nivel. De todos ellos mi favorito sin duda es el comienzo de capítulo con "Reunion" de Bobbie Gentry, pero os recomiendo encarecidamente haceros con el listado de spotify porque es una pasada.