14 años ya, dios... Pues no hay mucho que decir, parece que fué ayer y no, catorce años desde que un mal pico (como si hubiera buenos) se llevó a uno de los músicos más entrañables y de más talento que nos dió la prolífica década de los 90. Hay muchos grupos con decenas de discos que matarían por tener al menos un par de discos como "Blind Melon" o "Soup", hay quien dice que esos dos discos son mayor herencia de lo que muchos artistas podrán dar en años y años de carrera,... pero a mí eso me sirve de bien poco. De nada, en realidad. Esos dos discos son sencillamente parte de muchos de nosotros. Yo prefiero el primero, por frescura, por juventud, por ser el primero... pero el segundo es otra obra maestra, más trabajado, más reflexivo, más oscuro quizá,... qué sé yo, los sigo oyendo cada cierto tiempo y la sensación es exactamente la misma, el mismo placer en cada escucha. E igual es la sensación de frustración al final de la última nota de cada uno de ellos, que te atrapa irreversiblemente, ante lo cual, lo único que puedes hacer es darle las gracias a los dioses de semejante regalo.No sé, ando desvariando, por que Blind Melon son (siguen presentes) muy importantes para mí. Creo que voy a escucharme los tres discos de una vez en memoria de Shannon.
Y si hay un momento que me recuerda que Shannon ya no está entre nosotros es esta actuación, en Woodstock, ese final... ese final... no sé...