Cuando tenga nietos podré presumir que respiré el mismo oxígeno que esta gente, y que mis padres me regalaron el vinilo cuando apenas era un tierno adolescente. Pocas cosas hay más grande que los dos discos de los Travelling Wilburys, y qué triste es saber que faltan dos de ellos. De hecho, en el segundo video, The end of the line, cuando suenan las partes cantadas de Roy Orbison, se enfoca a una mecedora en la que está colocada su vieja guitarra.
Hace un par de años salió una edición remasterizada con los dos discos y algunos temas que no llegaron a entrar en la edición original que, oh sorpresa, son espectaculares igualmente. Hagánse un favor y cómprenla. Se lo presumirán a sus nietos.
Hace un par de años salió una edición remasterizada con los dos discos y algunos temas que no llegaron a entrar en la edición original que, oh sorpresa, son espectaculares igualmente. Hagánse un favor y cómprenla. Se lo presumirán a sus nietos.
